Crónica Cantabria.

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Abstentismo laboral en Cantabria: 3,7 millones de jornadas perdidas y 600 con impacto.

Abstentismo laboral en Cantabria: 3,7 millones de jornadas perdidas y 600 con impacto.

Un estudio realizado por Mutua Montañesa ha revelado que la incidencia por enfermedad común ha aumentado un 57,8% en comparación con el año 2019.

SANTANDER, 6 Mar.

En 2023, el absentismo laboral en Cantabria empeoró, con un promedio de 10.160 cántabros faltando a su trabajo diariamente, lo que resultó en 3,7 millones de jornadas perdidas y un impacto económico de aproximadamente 587 millones de euros para las empresas, según el Observatorio de Absentismo Laboral de Mutua Montañesa.

El informe presentado en un foro sobre absentismo en colaboración con CEOE se centró en el absentismo motivado por incapacidad temporal (IT), que representó el 77% del total y se debió a enfermedad o accidente que impedían a los trabajadores desempeñar sus labores, ya sea por contingencia común, no relacionada con su puesto de trabajo, o por accidentes laborales, analizando la incidencia y la prevalencia para cada uno de ellos.

Este estudio destaca los alarmantes valores de incidencia (y prevalencia por enfermedad común), muy por encima de los niveles de 2019, con aumentos del 57,8% y 49,78%, respectivamente, en comparación con ese año.

Además, la tendencia al aumento de la incidencia en comparación con finales de 2022 (+11,76%) y los datos del inicio de 2024 -con un crecimiento del 47,3% en enero- resaltan la estructuralidad de estas tendencias negativas, según Mutua Montañesa (la prevalencia también aumentó un 3,95%).

El número de jornadas perdidas por absentismo aumentó un 3,3% en comparación con 2022, a pesar de la disminución del impacto del Covid en ese año, lo que resultó en un mayor gasto por absentismo por incapacidad temporal para las empresas (+9,8%).

La mayoría de las jornadas perdidas fueron por contingencia común, ascendiendo a un total de 3.170.536, un aumento del 15,93% en comparación con 2022. Además, otras 500.251 jornadas se perdieron por accidentes laborales, también con un aumento del 12,98%, mientras que las relacionadas con Covid fueron 37.590, un 90,85% menos.

Las franjas de edad con mayor concentración de bajas y los días de la semana con más ausentismo no han cambiado significativamente. En su mayoría, las bajas las protagonizan trabajadores de 41 a 50 años (30,53%) o de 51 a 60 años (29,94%).

Las patologías más comunes siguen siendo las relacionadas con el aparato musculoesquelético, lesiones y traumatismos, seguidas por los trastornos psicosociales, al igual que en 2022.

La mayoría de los procesos cerrados duraron más de un mes, y cerca del 39% superaron los seis meses de duración.

En cuanto a los sectores más afectados por el absentismo, aquellos con mayor número de jornadas perdidas por persona fueron la recogida, tratamiento y eliminación de residuos y valorización; la fabricación de productos minerales no metálicos; la metalurgia y fabricación de productos de hierro, acero y ferroaleaciones; la industria alimentaria y la construcción de edificios.

Este informe se presentó en una jornada inaugurada por el consejero de Salud, César Pascual; el presidente de CEOE-Cepyme, Enrique Conde, y el director de Mutua Montañesa, Alberto Martínez, quienes expresaron su preocupación por las cifras de absentismo y reconocieron que es un problema complejo y multifactorial que requiere la colaboración de todas las partes implicadas.

Según Pascual, el absentismo es un fenómeno que está fuera de control, tanto en Cantabria como en toda España, y destacó que la región tiene una de las prevalencias más altas del país, atribuyendo esto al envejecimiento de la población y a la falta de respuesta del sistema de salud, que está saturado.

Espera que la mejora de las listas de espera, especialmente en consultas y pruebas diagnósticas, contribuya a reducir el absentismo, aunque reconoció que el problema persiste y se debe trabajar en su reducción.

Entre las medidas que podrían contribuir a reducir el absentismo se encuentran fomentar la conciliación laboral y el teletrabajo, según Pascual. También sugirió que las mutuas colaboren en la gestión de las bajas con el sistema de salud para mejorar la agilidad y que las empresas implementen políticas preventivas.

Por su parte, el presidente de CEOE, Enrique Conde, alertó sobre el verdadero problema que representa el absentismo laboral en Cantabria, convirtiéndose en un problema estructural que requiere soluciones urgentes mediante la colaboración público-privada, involucrando a gobierno, sindicatos, empresas y trabajadores.

Conde mencionó que el absentismo es una barrera para la inversión y la atracción de talento, destacando la intención de CEOE de abordar este problema en beneficio de la vida y la continuidad de muchas empresas.