• lunes 6 de febrero del 2023

Almunia aboga por una reforma que lleve a cabo "mucho más racionales" los impuestos y por eliminar ciertas deducciones sin ningún sentido

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Piensa que en España hay que "recobrar" la aptitud de diálogo y pactos entre partidos

SANTANDER, 18 Oct.

El exvicepresidente de la Comisión Europea y exministro Joaquín Almunia (PSOE) ha letrado por una reforma fiscal en España para llevar a cabo "mucho más racionales" y "mejor establecidos" los impuestos para conseguir los capital que el país precisa y piensa que se deberían "comprobar" ciertas deducciones y desgravaciones fiscales establecidas por "sencillos presiones políticas que "no tienen ningún sentido" que se contengan.

Almunia, que asimismo fue comisario de Economía de la UE, piensa que "no pasa nada por abonar impuestos" siempre y cuando éstos sean "razonables" y piensa que en España "dejaron de ser razonables".

"En origen estaban bien: el IVA, el IRPF, el impuesto de sociedades... pero si observamos en este momento la aptitud recaudatoria de esos impuestos observamos que en sus bases imponibles hay orificios que se fueron creando y juntando en todo el tiempo y somos un país poquísimo eficaz relacionado con la mayor parte del resto países de europa en recaudar lo que debiésemos estar colectando con los impuestos que disponemos", dijo Almunia a lo largo de su intervención este martes en el Foro Económico de El Diario Montañés, en Santander.

Ha precisado que "no tiene que ver con subir impuestos por capricho" sino más bien de "hallar mucho más capital" y llevarlo a cabo de la "forma mucho más justa viable". Es por este motivo, con lo que aboga por comprobar toda clase de deducciones y desgravaciones que se fueron estableciendo y sostener aquellas que tienen sentido.

Frente a quienes defienden rebajas de impuestos extendidas, Almunia ha defendido que se debería "poner el énfasis" en políticas fiscales dirigidas a respaldar a "los mucho más enclenques" y que éstas sean lo "mucho más selectivas probables" pues si se implantan para todos se gasta "muho dinero".

Así, piensa que en lugar de medidas extendidas como la de la bonificación de los 20 céntimos por litro de comburente o como son ciertas rebajas en el transporte público, piensa que "se podría medir un poquito mucho más".

En su opinión, las medidas de acompañamiento tienen que dirigirse a respaldar a quienes mucho más lo precisan y a achicar las "desigualdades", que están incrementando. "El Estado tiene obligación y tiene interés en corregir las desigualdades por el hecho de que una democracia no sigue con vida bien si sus ciudadanos cada vez son más dispares entre ellos", ha defendido.

El que fuera secretario general del PSOE ha señalado que "no recuerda a absolutamente nadie que haya ganado una campaña electoral asegurando subidas de impuestos" pero "tampoco recuerda a ningún gobierno que en el momento en que tuvo necesidad de sobra capital no haya buscado donde localizar esos capital", salvo ciertos que "no se ocuparon de eso, terminaron con un déficit y unos escenarios de endeudamiento que les llevaron a ir de rodillas a soliciar rescates y apoyos".

En otro orden de cosas, Almunia ve "indispensable" que en España se "recupere la aptitud de hablar y de acordar" entre los diferentes partidos, teniendo para conseguirlo presente "que la seguridad en el rumbo es bastante más esencial que las plumas que te debes dejar políticamente en el momento en que negocias políticamente".

Además, ha señalado que las "adversidades" que hay para hallar "mayorías equilibrados" en estos instantes transporta a que para gobernar haya que "zigzaguear a corto plazo". Sin embargo, piensa que habría que poner "mucho más énfasis en el medio y largo período". "Yo si tuviese un taller para reparar las miradas, me ocuparía de de qué forma marchan las largas", ha añadido.

Respecto a la situación que atraviesa España, Almunia ha reconocido que "tiene inconvenientes, como todos y cada uno de los países", si bien, a suy juicio, "no muchos como ciertos dicen" ni "para tirar la toalla". "Ni mucho menos. Sabemos realizar las cosas, lo hemos probado muchas veces en las últimas décadas, desde el principio de la democracia hasta la actualidad. ¿Por qué no probarlo otra vez en esta situación", ha reivindicado.

Entre otros inconvenientes, el socialista sí ha advertido de que, si se examina la economía de españa en los últimos 25 años, se puede ver que el país "no está recortando distancias en frente de los países mucho más avanzados de Europa".

De hecho, ha reconocido que fué "alcanzado", e inclusive "superado", por países que ingresaron en la UE después, ciertos en 2004, que entonces eran "bastante mucho más pobres". Por ello, piensa que hay que ver "en el fondo" de esto para comprender qué esta pasando y por qué razón el país "ha perdido ritmo".

Almunia ha subrayado que los fondos de europa tienen la posibilidad de ser "una gran ocasión para recobrar el ritmo" y que "no puede perder". En su opinión, España hace, "en términos en general", un "empleo eficaz" de estos fonsos, si bien piensa que se podría seguir en llevar a cabo "mucho más ágil" la administración y tramitación de proyectos pero sin caer tampoco "en la aceleración".

Almunia ha dedicado una gran parte de su intervención a charlar en clave europea o aun global frente a lo que ocurre en el planeta y la "indecisión" sobre el futuro.

Así, en frente de la "ola de pesimismo" que, según dijo, se instalado, se mostró "convencido" de que se marcha a poder salir de la crisis de hoy y piensa que "hay que ser optimistas" y "no caer en el derrotismo" ya que "muchas de las resoluciones" que se necesitan para salir de la situación dependen "de nosotros". "Y la política es dependiente de nosotros en el momento en que votamos", dijo.

Sobre los vaticinios de recesión en Europa, Almunia sí está seguramente "habrá menos desarrollo en los próximos trimestres" pero no se pronounció sobre si habrá recesión y solo dijo que "quiere" que no. Almunia piensa que ahora se puede "ofrecer por seguro" que España este año va a medrar sobre la media del resto países de la región euro (sobre el 4%) y, si bien ahora con menos precisión, el socialista indicó en que en 2023 lo va a hacer "entre el 1 y el 2%".

Sobre los modelos de interés, piensa que los bancos centrales van a continuar subiéndolos "al menos hasta principios del año próximo" y después "echarán el freno" o no en función de de qué manera vaya la inflación.

En otro orden de cosas y más allá de su mensaje de "optimismo" sobre la salida de la crisis, aseguró que la guerra en Ucrania es algo que "va para largo", a menos que entre las 2 partes "tire la toalla". "Yo quisiera que sea Rusia", ha añadido.

Además, ha piensa que hay que proseguir "apoyando y defendiendo" a este país "en todos y cada uno de los puntos" (militar, económico, ética...) ya que, a su juicio, en Europa "nos queda paseo" para aumentar el acompañamiento a Ucrania.

En cuanto a ciertos desafíos que tiene frente sí la UE, piensa que uno es el de "remarcar" su política de seguridad.

Además, en lo que se refiere a la crisis energética, piensa que se tienen que tomar medidas "en un corto plazo" para asistir "a moderar los costos" del gas, pero sin dejar de seguir en la transición energética que es "insoslayable" más allá de los "sacrificios" que requerirá y ha letrado por poner medidas que incentiven seguir en ella y en el ahorro energético. También cree que España tampoco debe cambiar por el momento sus plazos para el cierre de las plantas de energía nuclear ya que sus inconvenientes no es de suministro, sino más bien de costes.

Por otra sección, cree que la UE debe "reparar" sus reglas fiscales, que por el momento continúan suspendidas pero deberán regresar a ponerse "en vigor". A su juicio, es "esencial tener reglas creíbles", que se cumplan con "rigurosidad y responsabilidad" pero que asimismo "sostenibles" y que "no asfixien".

También ha defendido que Europa debe "seguir en una autonomía estratégica" que reduzca su dependencia en ciertos puntos, pero ha aclarado ésta ha de ser "abierta", sin caer "en el proteccionismo" ni en la "autarquía".

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