TORRELAVEGA, 10 de noviembre.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha inaugurado la nueva carretera que conecta Viveda, en Santillana del Mar, con Duález, en Torrelavega. Esta obra ha requerido una significativa inversión de casi 9,5 millones de euros por parte del Gobierno regional.
La mandataria ha puesto de relieve la relevancia de esta infraestructura, que servirá como una variante para desviar el tráfico entre los dos municipios y, a su vez, aliviar la congestión que frecuentemente se experimenta en Barreda. "Sin duda, es una obra indispensable y muy solicitada que cambiará la experiencia tanto para los vecinos como para los conductores. Es un gran proyecto", afirmó Buruaga.
En su discurso, la presidenta también mencionó los retos enfrentados durante la construcción, como el proceso de saneamiento de terrenos en la finca entre Sniace y Riaño, donde se retirarons 13.000 toneladas de suelo contaminado, lo cual generó un gasto de más de dos millones de euros.
Además, Buruaga expresó su apoyo a los residentes de Santillana del Mar que han visto afectadas sus viviendas por las obras, asegurando que el Gobierno se compromete a realizar un seguimiento del expediente de responsabilidad patrimonial iniciado y a estar "atento" para mitigar cualquier perjuicio.
La presidenta también anunció que en el barrio de Polo ya han comenzado las reparaciones de los caminos dañados, con la intención de asfaltar todos los viales en un futuro cercano.
Como parte de esta iniciativa, adelantó que se continuará con la construcción de un nuevo vial de más de un kilómetro hasta Ganzo, que se extenderá desde Sniace hasta la rotonda que conecta la A-8 con el Hospital de Sierrallana.
En este contexto, Buruaga explicó que el departamento de Fomento está trabajando en la caracterización del terreno y en la actualización del proyecto, con miras a licitar la obra en el primer trimestre de 2026, siempre que se apruebe el presupuesto comunitario para el año entrante.
Por otra parte, la presidenta hizo un anuncio sobre la carretera Requejada-Suances, cuya construcción se llevará a cabo mediante una colaboración público-privada, y cuyo anteproyecto está a punto de ser presentado para su consulta pública.
El Gobierno planea licitar el pliego de concesión a principios del próximo año, el cual cubrirá tanto la elaboración del proyecto como la construcción y el mantenimiento de la carretera, con la expectativa de comenzarla en el primer trimestre de 2027.
Buruaga destacó que estas obras forman parte de un total de 86 millones de euros invertidos o en proceso de inversión en proyectos viales durante la primera parte de esta legislatura, que incluye entre otros, la conexión del polígono de Morero con la S-30 y la variante de Sarón.
Asimismo, subrayó la continuidad de otros proyectos esenciales como el acceso al polígono de La Pasiega, la carretera Santullán-Otañes y la variante de Los Corrales, que avanzarán en 2026 bajo la condición de que se apruebe el presupuesto propuesto, el cual prevé destinar 50 millones de euros a carreteras y 220 millones en total más que en el presente ejercicio fiscal.
Buruaga enfatizó la importancia de asegurar los fondos necesarios para que Cantabria pueda seguir avanzando, advirtiendo que la falta de un presupuesto adecuado podría interrumpir o retrasar muchos de estos proyectos.
La presidenta estuvo acompañada en la inauguración por el consejero de Fomento, Roberto Media, así como los alcaldes de Santillana del Mar, Sara Izquierdo, y de Torrelavega, Javier López Estrada, además de representantes de la firma adjudicataria de las obras, SIEC.
López Estrada reconoció el esfuerzo del Gobierno por finalizar la obra y su deseo de extenderla hasta Ganzo, al tiempo que agradeció otras inversiones autonómicas en el municipio, como el centro cultural de La Lechera y el aparcamiento en altura en el Mercado Nacional de Ganados.
Izquierdo, por su parte, destacó las ventajas que la nueva carretera traerá en términos de comunicación viaria para Santillana del Mar, y agradeció a la presidenta su compromiso de reparar los daños ocasionados a los vecinos del barrio Polo y Riaño durante los trabajos.
Este nuevo vial, de 2,2 kilómetros de largo, representa una alternativa significativa para la comarca del Besaya, aliviando así la saturación del tráfico en la N-611, donde suelen registrarse atascos, especialmente en verano, con un tráfico diario estimado de 10,000 vehículos.
El proyecto se divide en dos tramos. El primero de 1,500 metros, que inicia en la CA-131 en Viveda, aprovechando el antiguo trazado del ferrocarril y extendiéndose hasta una rotonda que facilitará el acceso a Duález.
El segundo tramo, que se extiende por 700 metros, recorre las instalaciones industriales hasta una nueva glorieta, con conexión a Torrelavega y a la A-8, y continuará hasta integrar la N-634 en Barreda, cruzando el Puente de los Italianos.
La carretera contará con dos carriles de 3,5 metros de ancho, arcenes de entre medio y un metro, y sobreanchos en diversas curvas, así como un paseo peatonal de dos metros en el margen izquierdo, que se transformará en un camino mixto para peatones y ciclistas en su última fase a partir de Riaño. También se incluirá una acera de dos metros en el margen derecho en el segundo tramo.
La obra ha abarcado la rehabilitación del Puente de los Italianos, la construcción de un nuevo paso sobre el arroyo Corrino y la mejora de otros dos puentes sobre la antigua ruta del ferrocarril, entre otras intervenciones importantes.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.