El Día de Cantabria se celebró con un firme llamado a la unidad regional por parte de la presidenta María José Sáenz de Buruaga, quien destacó las políticas de su administración como instrumentos para iluminar un futuro que, según ella, ha carecido de inspiración. Durante su discurso en Cabezón de la Sal, invitó a los ciudadanos a exigir al Estado un trato equitativo, similar al que reciben otras comunidades autónomas en España.
Ante un gran público reunido en el Parque Conde San Diego, Buruaga enfatizó la importancia de la "igualdad, la fraternidad y la solidaridad" en las relaciones entre regiones. Con determinación, aseguró que Cantabria no permitirá que se divida al país, instando a todos a colaborar para construir una comunidad que sea verdaderamente inclusiva y respetuosa.
En este acto de celebración de la identidad cántabra, la presidenta subrayó que la autogestión regional está en plena transformación, con un creciente reconocimiento de su propio potencial y una mayor confianza en sus capacidades. Según Buruaga, es vital fomentar un sentimiento de orgullo, no solo de ser cántabros, sino también españoles, sosteniendo que la estabilidad política solo puede lograrse a través de la concordia y el respeto mutuo.
La presidenta criticó a aquellos que buscan el apoyo popular a través de la división y la polarización, instando a todos a defender una Cantabria unida y fuerte en el marco de una España de iguales. "No permitiremos un retroceso en nuestros derechos y necesidades", afirmó, haciendo referencia a la financiación que recibe la comunidad autónoma y a la necesidad de que el Gobierno central cumpla con sus compromisos.
Buruaga dejó claro que Cantabria no debe perder ni un euro de sus recursos y rechazó cualquier intento de "mercadeo" con el futuro de las nuevas generaciones. Exigió que el Gobierno de España aborde demandas cruciales como la falta de médicos y las deficiencias en la financiación para la dependencia, así como un impulso efectivo a la industria local.
También resaltó la urgencia de avanzar en la infraestructura energética y en las grandes obras de transporte, como la mejora de las carreteras y la llegada del AVE. Su discurso abarcó un balance de los logros que han permitido dar un nuevo rumbo a Cantabria, enfatizando el apoyo al sector primario y a la educación pública, así como un compromiso renovado con la salud y la violencia de género, con nuevas iniciativas de protección para las víctimas.
Respecto a la problemática de la vivienda, Buruaga informó sobre el avance de una nueva ley autonómica, señalando la importancia de alcanzar un consenso entre las partes interesadas. A su vez, defendió la necesidad de un modelo turístico que priorice la sostenibilidad y la calidad, lejos de ideologías extremas.
La presidenta celebró además los logros económicos, destacando un nuevo récord en la creación de empleo y en la atracción de inversión extranjera, subrayando que Cantabria se encuentra en una fase de convergencia y crecimiento acelerado. Todo esto se ha logrado, aseguró, gracias a un enfoque colectivo que prioriza la estabilidad y la confianza.
Con un mensaje claro, Buruaga enfatizó que no se necesitan distracciones ni escándalos que promuevan extremismos, sino un gobierno centrado en lograr una Cantabria inclusiva y solidaria. Subrayó que su administración mantiene como principios fundamentales la verdad y el compromiso con los ciudadanos, defendiendo la estabilidad institucional y el desarrollo social equitativo.
Por último, la presidenta reafirmó su intención de continuar atrayendo inversiones y revitalizando el tejido industrial a través de innovadores proyectos, como el impulso del hidrógeno verde y las iniciativas de energía eólica. Al concluir el evento, se izaron las banderas y se entonaron los himnos de Cantabria y España, cerrando una jornada que reafirmó el compromiso con el progreso de la región.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.