Cantabria crea el primer Banco de Germoplasma de la raza Tudanca para su conservación
El Gobierno de Cantabria ha establecido el primer Banco de Germoplasma dedicado a la raza Tudanca, con la finalidad de preservar su patrimonio genético. Se enviarán 3.000 dosis seminales de 25 sementales seleccionados al Centro de Selección Animal de Colmenar Viejo, garantizando así la conservación y diversidad genética de la raza.
Este paso se enmarca en una estrategia regional que busca fortalecer la conservación de razas autóctonas mediante medidas de respaldo genético. La iniciativa surge en un contexto de retos para el sector ganadero, como el cambio climático, la aparición de enfermedades y la despoblación rural, que amenazan la sostenibilidad de estas razas tradicionales.
Desde el punto de vista político, la creación del banco refleja el compromiso del Ejecutivo autonómico con el patrimonio ganadero y la innovación en la mejora genética. La gestión del material genético en las instalaciones del CENSYRA de Torrelavega se realiza sin inversión adicional, integrándose en las actividades habituales del centro, lo que demuestra un enfoque eficiente y coordinado.
Este tipo de iniciativas refuerza la importancia de la raza Tudanca como símbolo de la identidad rural de Cantabria. Con más de 10.700 hembras inscritas y una población de cerca de 15.500 animales, la raza mantiene una base sólida, en parte gracias a la colaboración de los criadores y asociaciones del sector. La región también trabaja en futuros bancos genéticos para otras razas autóctonas.
A largo plazo, la región aspira a convertir el CENSYRA en un centro de referencia nacional en genética animal. La incorporación de herramientas genómicas avanzadas permitirá decisiones de selección más precisas, favoreciendo el desarrollo de una ganadería más resiliente y sostenible en Cantabria.
Este avance se inscribe en un marco más amplio de políticas públicas orientadas a la conservación del patrimonio rural y la modernización del sector agrícola y ganadero. La iniciativa busca garantizar la supervivencia de razas autóctonas frente a desafíos futuros, con una perspectiva de fortalecimiento de la biodiversidad y la economía rural en la región.