Cantabria destina 2,4 millones en ayudas al sector agrario en días
La Consejería de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria anunciará en los próximos días el pago de más de 2,4 millones de euros en ayudas dirigidas al sector agrario de la región. Entre ellas, destaca la transferencia de 1,2 millones a 328 ganaderos por la conservación de razas autóctonas como tudanca, monchina y pasiega, así como equinos de razas específicas. Estas ayudas refuerzan el compromiso del Ejecutivo con la sostenibilidad y la preservación del patrimonio genético en un contexto de recuperación del apoyo financiero al sector primario.
Este pago se enmarca en una estrategia de fortalecimiento del sector agrícola y ganadero, que ha visto reducidas las ayudas en los últimos años debido a los recortes presupuestarios y la situación económica general. La recuperación de estos fondos busca también impulsar prácticas sostenibles y conservar las razas tradicionales que forman parte del patrimonio cultural y ambiental de Cantabria.
La decisión política refleja un interés en promover la biodiversidad y asegurar la viabilidad de explotaciones que mantienen tradiciones ancestrales. La ayuda, que puede llegar hasta 250 euros por unidad de ganado mayor, pretende facilitar la continuidad de explotaciones familiares y contribuir a la protección del equilibrio rural y ecológico. La inversión en estas líneas de apoyo responde a un contexto de mayor sensibilidad social y política por el medio rural.
Desde el punto de vista político, esta iniciativa se inscribe en la estrategia del Gobierno autonómico para fortalecer el sector primario, especialmente tras los efectos de la pandemia y las fluctuaciones de mercado. La consejera María Jesús Susinos destaca que estas ayudas representan un compromiso firme con los agricultores y ganaderos, considerados actores clave para la cohesión territorial y el desarrollo económico en Cantabria.
A medio plazo, se espera que estas medidas contribuyan a una recuperación más equilibrada del sector, que ha sufrido en los últimos años una pérdida de competitividad y apoyo institucional. La gestión de fondos europeos y la movilización de recursos propios serán clave para mantener la tendencia de apoyo y ampliar las líneas de ayuda en futuras convocatorias. La apuesta por la sostenibilidad y la protección del patrimonio genético continúa siendo una prioridad del ejecutivo regional.