Cantabria impulsa la Macrorregión Atlántica para aumentar su influencia en Europa
Las regiones del Arco Atlántico, incluyendo Cantabria, reivindican la creación de una Macrorregión para fortalecer su presencia en Europa. En el VI Foro de ARCHAM en Santander, tanto la presidenta cántabra como el lehendakari destacaron la importancia de coordinar políticas y situar sus prioridades en la agenda europea, con respaldo del Consejo Europeo. La iniciativa busca responder a un contexto internacional de transformación profunda, marcado por la reconfiguración geopolítica, la transición energética y las tensiones en cadenas de suministro.
El contexto político europeo refleja un interés creciente de las regiones atlánticas en ganar peso frente a las instituciones centrales. La propuesta de la Macrorregión surge en un momento en que la Unión Europea redefine su papel global, promoviendo mayor autonomía y liderazgo de sus regiones. La alianza, que previsiblemente se pondrá en marcha en 2027, busca también fortalecer los puertos y las infraestructuras, como el Corredor Ferroviario Atlántico, clave para reducir el aislamiento de Cantabria.
Las implicaciones de esta estrategia son múltiples. Desde una mayor influencia en decisiones europeas, hasta una potenciación de las energías renovables, la innovación y las conexiones internacionales. La presencia de proyectos como plantas de hidrógeno verde y cables submarinos en Cantabria refuerza su papel en este escenario. Además, la iniciativa puede abrir nuevas rutas comerciales con América del Sur a través de los puertos atlánticos.
Perspectivamente, la macrorregión representa una oportunidad para que las regiones del norte de España y el sur de Portugal consoliden su liderazgo en ámbitos como la energía y el transporte. La colaboración interregional y la articulación bajo esta estrategia buscan también fortalecer la cohesión territorial en un momento de incertidumbre global, con una visión de mayor autonomía y protagonismo regional en la política europea y mundial.
El impulso político y económico a la Macrorregión Atlántica refleja una apuesta por la cooperación como vía para afrontar los desafíos del siglo XXI. La continuidad de los esfuerzos en infraestructuras y cooperación internacional será clave para que la iniciativa alcance sus objetivos y sitúe a Cantabria y el Arco Atlántico en una posición de mayor influencia en Europa.