Cantabria introduce premios de 300 euros para alumnos de FP básica desde 2026
El Gobierno de Cantabria anunció la implantación de premios extraordinarios de 300 euros para estudiantes de Grado Básico de Formación Profesional (FP), que se aplicarán a partir del curso 2026-2027. La medida beneficiará a cerca de 1.200 alumnos en la comunidad, incentivando la excelencia académica en este nivel formativo.
Estos reconocimientos, dirigidos a estudiantes con un expediente de al menos 7,5, buscan potenciar la motivación y el reconocimiento del esfuerzo en la FP básica, incluyendo a personas adultas. La iniciativa forma parte de un incremento sustancial en las inversiones públicas en reconocimiento educativo, que pasa de 30.000 a aproximadamente 340.000 euros, y complementa otros premios ya existentes en diferentes niveles educativos.
El consejero de Educación, Sergio Silva, explicó que esta regulación específica permitirá valorar objetivamente el rendimiento de los alumnos en un contexto de igualdad y transparencia. La medida se enmarca en un contexto político de mayor apuesta por la formación profesional, en un momento en que el Gobierno regional busca fortalecer su reconocimiento social y económico.
Paralelamente, en la misma reunión del Consejo de Formación Profesional, se aprobaron nuevos currículos para ciclos formativos y cursos de especialización, incluyendo titulaciones en Sanidad Ambiental, Modelado BIM y Posicionamiento en Buscadores. Estas acciones responden a las demandas del mercado laboral y a los objetivos de modernización del sistema formativo en Cantabria.
Además, se actualizaron los currículos de ciclos de la familia marítimo-pesquera en Laredo, integrando certificaciones oficiales. El Gobierno regional también prevé retrasos en la implementación del proyecto de ordenación de la Formación Profesional, alineado con el marco nacional, lo cual podría afectar el calendario de cambios para 2026.
En el contexto político, estas decisiones reflejan la voluntad del Ejecutivo autonómico de reforzar la FP como pilar de la economía regional y responder a las necesidades de formación especializada. La estrategia se enmarca en una tendencia de mayor inversión en educación técnica, en un escenario de debate sobre la financiación y regulación autonómica en el marco estatal, con posibles cambios legislativos en el horizonte.