Cantabria limita en 30 los ejemplares de lobo para control hasta fin de año
El Gobierno de Cantabria ha establecido un cupo máximo de 30 ejemplares de lobo para su extracción desde el 1 de junio hasta diciembre, con posibilidad de controles excepcionales en caso de daños significativos. De estos, 20 están previstos en zonas de gestión activa y 10 en áreas donde la especie no debería estar presente, según el Plan de Gestión regional.
Este decisión responde a un incremento en la presencia del lobo en la comunidad, donde se estima la existencia de 177 ejemplares distribuidos en 25 manadas. La presencia del cánido afecta a más del 70% de los municipios y ha provocado daños económicos y en la ganadería local, con indemnizaciones que superan los 1,7 millones de euros en 2025.
El contexto político refleja una gestión equilibrada entre la protección de la especie y la protección de las actividades rurales. La normativa busca reducir los daños sin afectar la conservación del lobo, que en años recientes ha ampliado su área de distribución en la región.
El aumento en la población de lobos genera debates políticos y sociales sobre la sostenibilidad de la coexistencia con la actividad ganadera, en un escenario donde las decisiones de control se ven influenciadas por la legislación europea y las prioridades de conservación.
De cara al futuro, la comunidad autónoma continúa evaluando la expansión del lobo y ajustando sus estrategias de gestión, en un contexto de mayor interés por la biodiversidad y la protección de espacios naturales. La tendencia apunta a un equilibrio entre conservación y control en los próximos años.