Cantabria sufrió 2.956 ataques de lobos en 2025, un aumento de 275, resultando en 3.493 animales muertos.
En Cantabria, la situación relacionada con los ataques del lobo ha alcanzado niveles alarmantes. Durante el año 2025, se han reportado 2.956 incidentes, lo que representa un incremento notable de 275 ataques en comparación con el año anterior. La región de Campo-Los Valles ha sido la más afectada, acumulando 934 ataques, seguida de Pas-Pisueña-Miera con 562, y otras áreas como Saja y Besaya, que también han experimentado un número significativo de ataques.
De los 2.956 ataques registrados, se contabilizan 3.493 animales muertos, un aumento de 270 en relación a 2024. Además, se reportaron 392 heridos, es decir, 185 más que el año anterior. La consejera de Ganadería, María Jesús Susinos, junto al director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio, presentó estos datos en una rueda de prensa, destacando así la creciente preocupación por el impacto del lobo en la ganadería.
Analizando por tipos de ganado, los caballos han sido los más afectados, con 1.299 ataques, seguidos por vacas y ovejas. Los meses con mayor actividad de ataques fueron abril, mayo y marzo, lo que refleja una problemática que se ha intensificado en distintas épocas del año.
Desde que el lobo fue incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, los ataques han aumentado de manera desmesurada. En 2021, se registraron 1.040 ataques, cifra que subió a 1.632 en 2022 y continuó en aumento en los años siguientes, lo que sugiere que la población de lobos sigue creciendo en la comunidad.
La consejera ha señalado que la protección del lobo ha llevado a una expansión significativa de su presencia en el territorio cántabro, alcanzando casi el 80% de la comunidad. Ha subrayado la inusitada situación de que más de 250 ataques ocurrieron en la zona costera, una región que, según Susinos, no debería ser el hábitat del lobo.
La situación es preocupante también desde el punto de vista económico. Hasta septiembre de 2025, el Gobierno de Cantabria ha destinado 1,4 millones de euros en indemnizaciones a los ganaderos, un monto que refleja el costo considerable de estos ataques. Además, se está trabajando para ajustar la evaluación del valor de los animales afectados, ya que los precios actuales no corresponden con el mercado.
La responsable de Ganadería ha enfatizado la importancia de implementar un control poblacional del lobo como medida urgente y necesaria. "La superpoblación del lobo está causando daños excesivos en la ganadería, y se necesita seguir realizando extracciones para manejar esta crisis", ha manifestado Susinos, resaltando que la coexistencia entre lobos y ganadería extensiva se ha vuelto inviable.
En el contexto actual, se han extraído 35 de los 41 lobos autorizados este año, aunque se han registrado otros nueve lobos muertos por diversas causas. Aunque se ha cumplido con la cuota fijada, el plan de gestión contempla la posibilidad de realizar extracciones extraordinarias en áreas que continúan sufriendo daños importantes.
Desde el Gobierno se ha informado que, a pesar de algunos recursos legales en contra del plan, se está avanzando en la redacción de un nuevo Plan de Gestión, que podría estar listo en aproximadamente un mes. Este plan propone mantener el porcentaje de extracciones establecido, garantizando así que las intervenciones para controlar la población de lobos continúen siendo una prioridad para proteger a la ganadería local.
En la jornada de hoy, un consejo extraordinario de caza se reunirá para discutir el Plan de Gestión del lobo, lo que señala el interés continuo del Gobierno por abordar esta creciente problemática en la comunidad cántabra.
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