En Santander, el 26 de enero, se ha desatado la controversia en torno a la reestructuración propuesta por la empresa de mensajería Corros. Comisiones Obreras (CCOO) ha hecho un llamado a la protesta y ha anunciado que recurrirá a acciones legales si la compañía lleva a cabo lo que considera un modelo de reparto "agresivo" sin un adecuado proceso de negociación y con recortes significativos. Esta medida afectaría a 540 carteros en la región, poniendo en tela de juicio la estabilidad laboral en el sector.
El sindicato ha manifestado su rechazo a un modelo "impuesto desde la jerarquía", el cual se ha implementado a través de pruebas piloto que carecen de la debida documentación y evaluación de sus repercusiones en aspectos como el empleo, la salud laboral y la igualdad. Estas pruebas, que se llevarán a cabo en diversas fases, comenzarán con una serie de 71 pruebas en todo el país, incluyendo una en Torrelavega.
CCOO ha resaltado que la prueba piloto en Torrelavega es solo una parte de un plan más amplio de transformación estructural a nivel nacional, lo que podría conllevar consecuencias negativas tanto para los trabajadores como para el servicio postal en general. La organización advierte que este cambio afectará a todas las unidades de reparto, incluidas las 28 de Cantabria, con un impacto directo en sus trabajadores.
Las alteraciones propuestas en los recorridos, turnos y condiciones laborales amenazan con desestabilizar significativamente el servicio postal público, lo que evidentemente repercutiría en la vida cotidiana de los ciudadanos, impactando también en las empresas e instituciones que dependen de un servicio de entrega eficiente.
Además, CCOO ha afirmado que el nuevo modelo implica la implementación de recorridos variables determinados por algoritmos y una política de "contratación cero", lo que significa que los trabajadores actuales se verán obligados a asumir una carga de trabajo mayor. Esta situación podría empeorar una crisis laboral ya existente, generando más estrés y agotamiento entre el personal.
La secretaria provincial de CCOO de Correos, Ana Belén Ortiz, ha criticado que esta estrategia no busca la modernización ni la eficiencia, sino la reducción de costos a expensas del empleo y de la calidad del servicio público. Ortiz ha señalado que esta reorganización también puede acarrear cierres de oficinas, traslados forzosos y cambios drásticos en los horarios laborales, tendiendo a concentrarse en la tarde.
Los efectos de estas modificaciones no solo recaerán en los trabajadores, sino que también influirán de manera negativa en el servicio prestado a la ciudadanía. CCOO advierte sobre el riesgo de retrasos en los envíos, acumulación de correspondencia y disminución de la presencia de Correos en diversas localidades.
Frente a esta problemática, el sindicato ha exigido la inmediata suspensión de todas las pruebas piloto. Asimismo, solicita la apertura de negociaciones serias a nivel estatal y evidencia suficiente que demuestre la ineficacia del modelo actual de reparto.
CCOO sostiene que el actual sistema de reparto es el que debe ser optimizado, instando a finalizar con los recortes y a aumentar la plantilla con suficientes contrataciones, además de solicitar la oferta de empleo público, que ha sido bloqueada durante dos años por el gobierno progresista.
El sindicato ha subrayado que también se deben abordar otros compromisos pendientes, como el Plan de Incentivos y la reducción de la jornada laboral a 35 horas, los cuales han sido ignorados por la dirección de la empresa.
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