• lunes 6 de febrero del 2023

Culpado a tres años y tres meses por venta fraudulenta de muebles a múltiples outlets

img

Exculpados otros 4 acusados por no probarse que conociesen la procedencia ilegal de la mercancía

SANTANDER, diez Ene.

La Audiencia Provincial de Cantabria ha culpado a tres años y tres meses de prisión a un hombre acusado de vender muebles de manera fraudulenta a los dueños de múltiples tiendas outlet de Cantabria, tal como al pago de una indemnización de 34.509 euros, que es la cuantía que pudo acreditarse que obtuvo de las ventas.

En este trámite había otros 4 acusados, dueños de los negocios y outlets que vendían al público las piezas suministradas por el primero, para los que el fiscal solicitaba tres años por un delito continuado de recepción, pero por último quedaron exculpados puesto que la Sala no ve demostrado que conociesen la procedencia ilegal de las mercancías que adquirían.

Para el que sí fué culpado, la Fiscalía solicitaba seis años y medio por un delito continuado de apropiación incorrecta en certamen con otro del mismo modo continuado de falsedad de archivo mercantil, por la venta de muebles por cerca de quinientos mil de euros, pero solo quedó acreditado el mencionado beneficio de 34.509 euros. Finalmente, fué culpado a un par de años por la apropiación incorrecta y a 15 meses por falsedad de archivo privado.

El acusado trabajaba desde hacía 23 años en una compañía de distribución de muebles y bartulos premeditados al reposo en el polígono de Morero, en Guarnizo, y como recopila la sentencia, dictada en el mes de diciembre y a la que tuvo ingreso Europa Press, más allá de que era joven de almacén por su antigüedad "disfrutaba de seguridad de sus superiores y de gran autonomía", lo que aprovechaba para hacerse con artículos y distribuirlos por su cuenta a "distintos terceros".

Para ello, alteraba los registros de entregas y ventas de manera que no fuesen detectadas las irregularidades. "Quedó claro que sus funcionalidades iban alén de joven de almacén; podía hacer ventas de materiales", recopila la sentencia, contra la que cabe recurso de apelación frente al Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.

La Sala se apoya en las testificales practicadas en el juicio, festejado en la época de noviembre y en el que declararon compañeros de compañía y su titular, tal como en el atestado de la Guardia Ciivil que llevó la situacion.

Algunos trabajadores narraron acciones que les llevaron a conocer que el procesado -que se encontraba autorizado a operar en el sistema informático, administrar la distribución de pedidos y documentos y a negociar de forma directa con algunos clientes del servicio- trataba de "eliminar -o, al menos, disimular-, la huella" de sus actos.

Además, la Guardia Civil puso de manifiesto que vieron de qué forma salían múltiples camiones con mercancía en la fecha en que realizaron la supervisión, en el mes de noviembre de 2020, y "no obra ni un solo albarán relativo a ese día". De esa forma, "cabe asegurar que la mercancía había sido correcta, distraída y alienada" a ciertos otros 4 que estaban acusados.

Además, en el momento en que se detuvo al 'cabecilla' se le intervinieron elementos como una libreta con la descripción de múltiples muebles al lado de los nombres de clientes del servicio y "unos números con perfección compatibles con que se tratara del precio", se hallaron en su taquilla 2.800 euros en metálico y diálogos en el móvil inteligente centradas en la compraventa de moblaje.

La Sala se ha planteado asimismo la viable hipótesis opción alternativa de si el acusado actuaba con la autorización de la compañía para la que trabajaba, pero "no se termina de comprender exactamente en qué medida se podría favorecer de estas modificaciones de documentación". "Solo se enseña con una finalidad de mentir a la compañía", mantiene.

Además, en el instante en el que entre los usados, el responsable de facturación, descubrió lo que ocurría y se lo comunicó al gerente, la compañía lo puso en conocimiento de la Guardia Civil, "algo que contraría una viable autorización para accionar de esta
forma".

En cuanto a la cantidad defraudada, la Sala apunta que "no pudo entrar a toda la documentación en teoría modificada que ha inspeccionado el perito" y asimismo que no coinciden los cálculos completados por la compañía donde trabajaba el hombre y los del perito, que cifraron las modificaciones en un total de 517.000 y 461.864 euros, respectivamente.

Finalmente la sentencia menciona a los coacusados que fueron exculpados y enseña que tenían muebles que proceden de la compañía defraudada pero asistían a ella y "en ningún instante consta que hayan pretendido esconder estas compras".

Sí resulta "mucho más discutible" que el valor que pagaban por los muebles era inferior al oficial que marcaba la tienda, pero se comprende que, al tratarse de outlets, adquirían a un precio inferior al frecuente de mercado por distintas causas, como "sufrir alguna tara" o "estar pasado de tendencia".

"Podían ser siendo conscientes de que estaban comprando unos muebles bajo su valor inicial más allá de que ello dejaba una explicación lógica: lo hacían por tratarse de modelos de temporadas pasadas de los que la compañía deseaba liberarse para hallar hueco designado a las novedosas compras", arguye la Sala.

Más información

Culpado a tres años y tres meses por venta fraudulenta de muebles a múltiples outlets