Crónica Cantabria.

Crónica Cantabria.

El acusado por la muerte del estudiante cántabro admite sentir vergüenza por sus acciones.

El acusado por la muerte del estudiante cántabro admite sentir vergüenza por sus acciones.

La Fiscalía y la acusación mantienen su solicitud de penas de 22 y 20 años de prisión, respectivamente.

LEÓN, 1 Mar.

Jorge Cervantes, el acusado por la muerte del estudiante universitario de Colindres (Cantabria) en León en 2021, ha expresado durante el juicio con jurado popular en la Audiencia Provincial de León que siente vergüenza por sus actos y que nunca tuvo intención de quitarle la vida a Mario Fuentes.

En su declaración final, afirmó que le resulta difícil aceptar lo sucedido y que siempre procuró actuar de manera correcta. Reconoció su conducta deleznable y expresó su deseo de que los familiares puedan obtener justicia y cerrar el capítulo de esta tragedia.

Jorge Cervantes ha evitado mirar a la familia de la víctima y pedir perdón, aunque muestra respeto por la memoria de Mario Fuentes.

En la última sesión del juicio, tanto la Fiscalía como la acusación mantuvieron sus posturas iniciales, solicitando 22 y 20 años de prisión respectivamente para el acusado, por considerar que se trató de un asesinato alevoso.

La Fiscalía argumentó que la agresión fue repentina y sorpresiva, causando una gran indefensión en la víctima. Asimismo, se presentaron pruebas que desestimaron alegatos de la defensa sobre el estado del acusado y de la víctima, así como la colaboración con el proceso o la compensación económica ofrecida a la familia.

Por su parte, la acusación particular sostuvo firmemente que el acusado cometió un asesinato, destacando la violencia del acto y solicitando 20 años de prisión. Se argumentó que la agresión se produjo en un contexto de pelea previa y que la víctima no tuvo oportunidad de defenderse.

La defensa, a pesar de la confesión del acusado, pidió la absolución al no considerar los hechos como un asesinato. Se argumentó que el consumo de alcohol y drogas en el contexto de un botellón contribuyó a la actuación del acusado, quien presentaba problemas para controlar su ira. Se cuestionó también la gravedad de la herida sufrida por la víctima.

Además, se pusieron en duda algunos testimonios presentados por la acusación, insinuando que podrían no ser del todo veraces. La defensa afirmó que su cliente colabora con el proceso y busca compensar a la familia del fallecido.