El Mercado de Puertochico impulsa su digitalización con venta online y reparto a domicilio
El Mercado de Puertochico en Santander ha lanzado un servicio de venta en línea y entrega a domicilio o recogida en el puesto. La plataforma, activa desde agosto, ofrece inicialmente 82 productos distribuidos en cinco puestos. La iniciativa busca ampliar las oportunidades de venta y facilitar la compra a los clientes, adaptándose a las nuevas tendencias digitales.
Este desarrollo forma parte de una estrategia municipal que responde a un contexto en el que el comercio de proximidad debe adaptarse a la digitalización para mantenerse competitivo. La plataforma, disponible para toda España, pretende atraer a consumidores que por distancia, horarios o hábitos prefieren comprar a través de Internet. La fase piloto durará un año y podría extenderse a otros mercados municipales de la ciudad.
El proyecto tiene implicaciones importantes para la economía local, ya que busca fortalecer la sostenibilidad del comercio tradicional. La incorporación de tecnología ayuda a los comerciantes a llegar a nuevos públicos y a mantener su competitividad frente a grandes superficies y plataformas online. Además, el Ayuntamiento asumirá parte del coste del envío durante los primeros meses para incentivar su uso.
Desde una perspectiva política, esta iniciativa refleja el compromiso del equipo de gobierno con el apoyo a los mercados municipales y la innovación en el comercio local. La alcaldesa, Gema Igual, ha destacado la importancia de mantener la esencia del mercado tradicional mientras se incorpora tecnología para adaptarse a las demandas actuales. La iniciativa también enmarca una estrategia más amplia de modernización del comercio en Santander, que contempla futuras fases de desarrollo y expansión.
El contexto político en Cantabria y en Santander está marcado por esfuerzos para revitalizar el comercio de proximidad y fomentar la innovación en la administración pública. La digitalización de los mercados municipales forma parte de una agenda que busca mejorar la competitividad de los pequeños comerciantes y responder a los cambios en los hábitos de consumo, especialmente entre las generaciones más jóvenes. La continuidad de este proyecto dependerá de su aceptación y resultados en esta fase piloto, así como del respaldo político y económico a largo plazo.