• domingo 25 de septiembre del 2022

EL TSJC anula el emprendimiento del nuevo puerto deportivo de San Vicente de la Barquera

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SANTANDER, 24 Jun.

El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) ha anulado la resolución por la que en el mes de enero de 2019 se aprobó el emprendimiento del nuevo puerto deportivo de San Vicente de la Barquera, al estimar acreditado que su construcción causa perjuicios en la integridad del Lugar de Interés Comunitario (LIC) de las Rías Occidentales y Dunas de Oyambre y en la Zona de Especial Conservación (ZEC) del mismo nombre.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJC cree de este modo el recurso anunciado por Ecologistas en Acción, por el que se paralizó cautelarmente el emprendimiento en el mes de febrero de 2020. No obstante, la resolución mayoritaria del tribunal tiene un voto especial de la juez Esther Castanedo, quien cree que la prueba pericial practicada no fué bastante.

Para la mayor parte de los jueces de la Sala, la resolución del asesor de Obras Públicas que aprobó el emprendimiento infringe la Directiva de Hábitats y asimismo vulnera el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural de Oyambre y el Plan de Gestión de la ZEC de las Rías Occidentales y Dunas de Oyambre.

El TSJC, en una sentencia que dió a entender este viernes y contra la que cabe recurso de casación en el período de 30 días, da por acreditada la presencia de perjuicios a la integridad del LIC y la ZEC, con el daño de 2 hábitats específicos: los bancos de arena cubiertos de forma permanente por agua marina poco profunda y los planos fangosos o areniscos que quedan descubiertos con marea baja.

Así, enseña que "el porcentaje en que se ven damnificados, en comparación con su presencia en otras unas partes del LIC y la ZEC, no es método para descartar el perjuicio", puesto que "el LIC y la ZEC deben considerarse, a los efectos de conservación, como un todo que resguarda todos los hábitats que lo tienen dentro, sin permitir pérdida de parte alguna de exactamente los mismos".

Junto a ello, añade que los hábitats que se ven damnificados son "elementos claves de la ordenación de la ZEC, esto es, elementos cerca de cuya protección se configura el pertinente plan de administración, lo que provoca que su conservación no logre relajarse por consideraciones cuantitativas".

Para la Sala, estos perjuicios "son ya, por sí, fundamento para la desaprobación del emprendimiento", con lo que el Gobierno regional "para consentirlo debería acreditar y declarar la concurrencia de un interés público de primer orden, cuya realización necesitara, por inexistencia de otras elecciones, la culminación del emprendimiento".

Pero, añade, la administración requerida "no ha proclamado, no ha aducido particularmente, un interés de semejante naturaleza, ya que ha detenido su alegato en la inexistencia de perjuicio".

En este sentido, apunta que "paradójicamente" lo que hace el Ejecutivo "es enseñar el estado de hoy deficiente de conservación, a raíz del tránsito y fondeo incontrolado de embarcaciones y de la predominación contaminante de la cercanía del casco urbano, como un razonamiento en acompañamiento de su proposición de que el emprendimiento no daña la integridad del LIC y la ZEC".

"La administración mantiene que, a los efectos de la protección medioambiental que la normativa social, estatal y autonómica requieren, no hay otra opción alternativa que crear un nuevo puerto deportivo, ya que exactamente el mismo reducirá al orden el caos que hoy en día genera el tránsito y fondeo desregulado de embarcaciones", cuenta la sentencia.

Sin embargo, para el TSJC "ese estado de deterioro a eso que ordena es a tomar medidas de restauración, de regeneración y, por supuesto, el emprendimiento nuevamente deportivo no es una medida con esa virtualidad, ya que a la mala situación de hoy de los hábitats añade una excavación de 200.000 metros cúbicos, que causa la desaparición en esa una parte del LIC y la ZEC de los hábitats" señalados.

Para el tribunal, hay elecciones a la situación en que está la región: "Accionar en el marco infranqueable de la Ley y el Derecho contra ese fondeo incontrolado, evitarlo si, como se asegura por nuestra administración, está estropeando los hábitats, lo que acarrearía la vulneración de la Directiva de Hábitats, el Plan de Gestión de la ZEC y de la normativa del PORN de Oyambre".

Finalmente, apunta que "no se hicieron estudios suficientes para descartar" que la afección a múltiples hábitats por causa del fluído de los sedimentos que el dragado removerá "ocasionará perjuicios a la integridad del sitio, con la cercanía a la seguridad científica que la protección del LIC y la ZEP necesita".

Y es que, según el TSJC, una evaluación correcta "no se mide por la realización de una EIA (Evaluación de Impacto Ambiental) con una DIA (Declaración de Impacto Ambiental) conveniente, ni por el número de reportes siguientes y complementarios que se emitan".

En determinante, admite como "balanceada y ecuánime la cuenta de la perito de designación judicial de que no se hicieron estudios suficientes para entender el potencial del referido peligro, lo que acarrea que la evaluación no logre tenerse por correcta".

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