Crónica Cantabria.

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Gobierno pone fin a la entrega de pizarras digitales en Educación Infantil y primer ciclo de Primaria

Gobierno pone fin a la entrega de pizarras digitales en Educación Infantil y primer ciclo de Primaria

La Consejería de Educación de Cantabria ha decidido no entregar más pizarras digitales a los centros de Educación Infantil y el primer ciclo de Primaria. La medida busca corregir y frenar la sobreexposición de los niños a las pantallas, un problema serio en la sociedad actual. Sergio Silva, titular de Educación y miembro del Partido Popular, ha afirmado que no se debe contribuir a que este problema siga creciendo. Aunque reconoce el malestar que ha generado esta decisión, Silva defiende la reorientación estratégica de la digitalización en las escuelas.

El consejero argumenta que los menores están siendo sobreexpuestos a pantallas desde edades tempranas, algo que las asociaciones pediátricas han advertido durante años. Según Silva, se recomienda que los niños de Infantil no tengan acceso a pantallas, mientras que en el segundo ciclo de Infantil se sugiere 30 minutos al día y de los 7 a los 12 años, una hora diaria. Sin embargo, la mayoría de los niños supera estos tiempos, lo cual debe corregirse de manera rápida.

Silva ha recibido reportes de directores de escuelas que indican que cada vez más niños en Infantil tienen retrasos en el lenguaje o no tienen interés en las actividades escolares, una situación excepcional años atrás. Aunque no culpa a las pantallas directamente, reconoce que su uso improductivo durante las comidas o los momentos de ocio está teniendo consecuencias negativas. Por lo tanto, no se entregarán más pizarras digitales para estas edades, aunque las pizarras ya existentes no serán retiradas debido a las dificultades que esto presentaría.

La Consejería busca priorizar la disponibilidad de equipamiento digital para el profesorado, con el objetivo de reducir la brecha digital y hacer un uso responsable de los móviles entre los estudiantes. Silva considera que acumular material tecnológico en las escuelas no debe ser la estrategia central, sino que es necesario proporcionar a los maestros los recursos adecuados y reducir la dependencia de las pantallas.

En línea con esta estrategia, la Consejería se preocupa no solo por la sobreexposición de los niños a las pantallas, sino también por promover un uso responsable de los teléfonos móviles. El consejero ha reconocido que el uso de móviles se ha extendido entre los adolescentes, y lamenta que cada vez se vea más en la infancia. Aunque no se puede negar esta realidad, considera importante aliarse con ella y fomentar un uso responsable de los dispositivos móviles entre los menores.

En cuanto al uso de móviles en los centros escolares, la Consejería dio instrucciones a los centros para regular su uso al comienzo del curso. Según Silva, esta medida ha sido bien recibida y ha permitido incrementar el número de centros libres de uso de móviles. Además, dentro de la estrategia de alfabetización digital, se busca concienciar sobre los riesgos del uso de pantallas y móviles y proporcionar estrategias para un uso responsable.

El consejero hizo estas declaraciones durante la inauguración de las primeras jornadas sobre el uso responsable de dispositivos móviles, en las que participan más de 200 estudiantes de diez centros escolares. Las jornadas incluyen talleres sobre ciberseguridad, charlas sobre seguridad en las redes y ciberacoso en internet, y contarán con la participación de familias, profesores y el público en general. Silva ha destacado la importancia de ofrecer herramientas a los estudiantes para un uso correcto de la tecnología, y de no renunciar a otras actividades como el deporte y la interacción personal.

Finalmente, el consejero fue interrogado sobre la supuesta expulsión temporal de un alumno del colegio San José de Astillero debido a un caso de distribución de contenido pedófilo a través de chats. Silva no confirmó esta medida y señaló que no está al tanto de las decisiones específicas tomadas por el centro. Prefiere ser cauto debido a la complejidad de la situación, que involucra a menores, una investigación de la Fiscalía y la intervención del Servicio de Inspección.