• miércoles 28 de septiembre del 2022

Juzgan el martes a un acusado de abusar sexualmente de una menor a la que debía efectuar un masaje

img

El fiscal solicita ocho años de prisión y la acusación especial, que ejercita la madre, lo eleva a diez

SANTANDER, 16 Jul.

La Audiencia Provincial de Cantabria juzgará el martes, día 19, a un hombre acusado de abusar sexualmente en verano de 2020 de una individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta, de 17 años, a la que debía efectuar un masaje relajante.

Según el escrito de la Fiscalía, que solicita para el hombre ocho años de prisión, la muchacha y su madre estaban hospedadas en una posada de un concejo costero de Cantabria y también hicieron una reserva para darse un masaje relajante. Cuando accedieron a la salón apta para ello, fueron separadas visualmente por una cortina.

El acusado, de nacionalidad extranjera y que trabajaba en la posada como masajista, se ocupó de efectuar el masaje a la muchacha, le solicitó que se quitara la ropa y que se tumbase, y empezó a efectuar el masaje por la región de la espalda y los glúteos.

A continuación, "con pleno conocimiento de la minoría de edad de la muchacha y sin que en ningún instante se hubiese contratado por la menor o por su madre un servicio de naturaleza sexual", en el momento en que la menor estaba en la camilla y desviste salvo por una braga de algodón que se le había facilitado, le solicitó que se pusiese boca arriba y, "con ánimo de agradar su ánimo libidinoso, empezó a efectuarle tocamientos de naturaleza sexual por la región de los pechos".

El procesado actuó de este modo "sin previo aviso alguno y sin el permiso de la menor, ocasionando una situación de irritación y bloqueo en ella, provocando una inhibición tónica en exactamente la misma, con sepa de contestación".

El fiscal apunta que el acusado, que era "absolutamente siendo consciente del bloqueo que padecía la menor", "le ingresó reiteradamente un dedo en la vagina, le practicó sexo oral, con introducción de la lengua en los genitales, e inclusive llegó a tocar la región externa de su vagina con el pene, eyaculando".

Mientras sucedían estos sucesos, a la chavala "le tremían claramente las piernas" y estaba "ausente de contestación", puesto que no había mantenido jamás antes relaciones íntimas de ese tipo.

Cuando acabó, la menor "se incorporó aún en estado de shock a una ducha allí habilitada, donde se ingresó el procesado detrás de el y la agarró de los glúteos, alejándose de él la menor, en repulsa y claramente molesta por todo lo sucedido".

A continuación, la muchacha se vistió y se reunió con su madre, que "en ningún instante se percató de lo que sucedía", y subieron ámbas a su habitación en la posada. Una vez allí, la menor se metió en el aseo y "rompió a plañir entristecida", contando a su madre lo que había sucedido y diciendo que "se encontraba sangrando por los genitales".

A consecuencia de los hechos, padeció un desgarro himeneal y ha sufrido "un visible daño ética" y consecuencias psíquicas y sicológicas aún atentos de saber.

La madre denunció los hechos un día siguiente y el juzgado de guarda acordó para el procesado prisión provisional, situación donde aún continúa. El juicio contra él se festejará el martes en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, desde las diez.00 horas.

La Fiscalía califica los hechos como un delito de abuso sexual con ingreso carnal, frente al que pide una condena de ocho años de prisión, prohibición de hacer llegar y arrimarse a la menor a lo largo de 14 años, una medida de independencia observada de seis años y la expulsión del territorio nacional a lo largo de siete años.

En término de compromiso civil, solicita que el acusado asimismo sea culpado al pago de una indemnización de 12.000 euros por el daño ética provocado a la chavala, y en la cantidad que se determine en el juicio por las consecuencias psíquicas que le haya podido ocasionar. Subsidiariamente, demanda que responda el lugar donde sucedieron los hechos.

La acusación especial, que ejercita la madre de la menor, eleva la solicitud como condena a diez años de prisión, 14 de alejamiento y prohibición de hacer llegar con ella, diez de independencia observada y expulsión del territorio nacional a lo largo de otros diez.

En término de compromiso civil, asimismo pide una indemnización de 12.000 euros por el daño ética y otra a saber en juicio por las consecuencias psíquicas. Asimismo, solicita que subsidiariamente responda el lugar.

Más información

Juzgan el martes a un acusado de abusar sexualmente de una menor a la que debía efectuar un masaje