• martes 7 de febrero del 2023

La acusada de apropiación afirma que alteraba las cuentas para cuadrar la contabilidad

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SANTANDER, 19 Dic.

La contable acusada de apropiarse de 861.300 euros entre 2010 y 2018 de la cooperativa donde trabajaba y de cambiar la contabilidad para esconder el descuadre en la caja ha asegurado este lunes, a lo largo del juicio que se ha realizado en la Audiencia Provincial de Cantabria, que alteró las cuentas de la compañía para "cuadrar la contabilidad y sus desarreglos" pues "siempre y en todo momento tenía varios fallos".

La procesada --para la que la Fiscalía solicita 7 años y 3 meses de prisión, y la acusación especial (la cooperativa) 11 años-- ha asegurado que, sin tener capacitación anterior en contabilidad, fue aprendiendo con los años a llevar los números de la sociedad, que tenía sedes y delegaciones en múltiples sitios de España, y hallaba, al lado de los aconsejes, "varios asientos y varias cosas que no estaban bien".

"Faltaban costos, no estaban bien metidos, había facturas de costos triplicadas, los capital frecuentemente asimismo se contabilizaban mal, y eso lo hallábamos transcurrido el tiempo y se debían realizar muchas rectificaciones". Estos cambios se hacían a través de la app informática de administración.

En este sentido, ha detallado que cada trabajador de la cooperativa tenía un usuario y una contraseña para entrar al programa de administración, y que estos datos acostumbraban a estar apuntados en pósits que había en las mesas, cajones o pantallas, aparte de que los equipos "se compartían" y "no se apagaban y las sesiones del programa no se cerraban", con lo que, dijo, otra gente podían emplear su usuario o su pc, lugar desde el que se realizaron todas y cada una de las ediciones que se estudian.

Sin embargo, múltiples usados de la cooperativa que han testificado en el juicio han afirmado que la procesada era la máxima responsable de la contabilidad de la sociedad y han negado que hubiera clientes y claves de acceso pegados en papeles por los escritorios, que absolutamente nadie conocía los datos del resto y que los ordenadores acostumbraban a cerrarse.

Respecto a la contabilización de costos falsos recogidos en el informe pericial y en el que se enseña que en cuentas de clientes del servicio en los que se había producido un ingreso, más tarde se agregaba un gasto asociado bastante tiempo después, la acusada ha contado que al hacerse muchas compras, ciertas facturas "no llegaban", con lo que se producían asientos con el dinero gastado, y en el momento en que llegaban todas y cada una de las facturas se agregaba otro taburete sobre el previo. "Esto pasaba frecuentemente", ha añadido.

Según ha concretado el letrado fiscal, en 2017 se causó un desfase en asientos añadidos sobre costos contabilizados de 131.000 euros, a eso que la acusada respondió que muchas veces estaban facturas contabilizadas "por el doble o tres ocasiones por fallos" al usar el software de administración y ella lo cuadraba "como buenamente podía y sabía".

Por otro lado, en relación a la modificación de los costos en los que se modificaba el importe de las facturas de compra, el fiscal explicó que el informe recopila de qué forma había, por poner un ejemplo, autofacturas de 150 euros de compra de automóviles para el desgüace que se alteraban agregando un cero pasando a ser de 1.500, generándose un total de 177.300 euros de diferencia en 2016. La vieja contable de la cooperativa indicó que no recuerda haber efectuado esos cambios y que podrían deberse a apretar el número cero por fallo y que el software generase de manera automática la novedosa factura.

Al hilo de esto, múltiples de los presentes han expresado que estos fallos no podrían ser probables por el hecho de que el software de contabilidad requería de considerablemente más datos para efectuar esas ediciones.

La acusada, que según el fiscal era un individuo "de la máxima seguridad del resto cooperativistas y causantes de la entidad", algo que múltiples presentes asimismo han sostenido, ejercitaba como gerente de la cooperativa en Santander, desempeñando las máximas funcionalidades en el ámbito contable y administrativo, y era "la única persona con ingreso a las cajas de efectivo" y quien "tenía el control de la contabilidad de la sociedad mediante la app informática de administración usada".

Y "con el objetivo de eludir que otros causantes y trabajadores se percatasen de estas apropiaciones, procedió a cambiar en multitud de oportunidades la contabilidad de la sociedad mediante la app informática", "escondiendo de esta manera el descuadre de la caja".

En oportunidades, según recopila el escrito, "ingresó asientos contables falsos que reflejaban pagos que no respondían a operaciones reales", y en otras ocasiones "alteró asientos contables que sí respondían a operaciones reales de compra (...) para realizar constar proporciones bastante mayores".

El juicio seguirá mañana, 20 de diciembre, a las diez.00 horas. El fiscal considera a la acusada autora de un delito continuado de apropiación incorrecta y de otro continuado de falseamiento contable, por los que solicita una condena de siete años y tres meses de prisión y multa de 9.000 euros. En término de compromiso civil, pide que la acusada indemnice a la cooperativa en 861.300 euros.

Por su parte, la representación legal de la cooperativa ejercita la acusación especial y pide en su escrito once años de prisión y 12.960 euros de multa, aparte de exactamente la misma indemnización pedida por la Fiscalía.

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