Crónica Cantabria.

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La DGT proporciona 300 kits de test de drogas a la Policía Local de Santander.

La DGT proporciona 300 kits de test de drogas a la Policía Local de Santander.

El día 23 de noviembre, la Jefatura Provincial de Tráfico de Cantabria, bajo el ala de la Dirección General de Tráfico (DGT) del Ministerio del Interior, ha realizado una entrega significativa de 300 kits para la detección de drogas en conductores a la Policía Local de Santander.

El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, y el jefe provincial de Tráfico, José Miguel Tolosa, hicieron entrega del material al concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Castillo, junto al jefe de la Policía Local, Víctor Sánchez, y el jefe de Atestados, Javier Portilla.

En un comunicado emitido a la prensa, Casares enfatizó que los nuevos kits de prueba de drogas constituyen un refuerzo esencial para las acciones de la Policía Local en la identificación de sustancias ilegales, tras realizar más de 800 pruebas durante el 2024, de las cuales 440 arrojaron resultados positivos.

El representante del Gobierno destacó que “la colaboración entre las diferentes administraciones es fundamental para fortalecer la seguridad vial y la prevención de accidentes en nuestras calles”.

Esta entrega forma parte de los convenios de cooperación entre la DGT y los municipios que cuentan con cuerpos de policía local, mediante los cuales se les proporciona equipos y materiales que buscan aumentar la eficacia en el control de la seguridad vial, incluyendo vehículos, etilómetros y radares.

Los kits permiten la identificación de hasta cinco sustancias a partir de una muestra de saliva, que posteriormente es enviada a laboratorios autorizados para su análisis, asegurando la integridad de la cadena de custodia.

Con el fin de impedir que los conductores bajo la influencia de sustancias psicoactivas circulen por las carreteras, la DGT lleva a cabo a lo largo del año diversas campañas de vigilancia sobre el consumo de alcohol y drogas al volante, en las que la Policía Local de Santander participa activamente para abordar este preocupante factor de riesgo que incrementa tanto el número de accidentes como su gravedad.

Las consecuencias para quienes sean sorprendidos conduciendo bajo la influencia de drogas son severas: se enfrentan a una multa de 1.000 euros y la pérdida de seis puntos de su licencia de conducir.

Si la presencia de drogas en el organismo se considera que afecta a la conducción, el caso puede ser trasladado al ámbito penal, lo que podría traer consigo una pena de prisión que oscila entre tres y seis meses, así como multas que van de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de entre 31 y 90 días; en cualquiera de los casos, se contempla la privación del derecho a conducir vehículos a motor por un periodo que puede ir de uno a cuatro años.