La Junta Docente exige reunión urgente para abordar ratios, burocracia y actividades extraescolares
La Junta de Personal Docente en Cantabria ha solicitado formalmente al consejero de Educación, Sergio Silva, una reunión inmediata para tratar asuntos considerados prioritarios para el sistema educativo público. La petición llega después de que la organización sindical constatase la falta de respuesta a propuestas presentadas desde marzo de 2025, relacionadas con la reducción de ratios, la carga administrativa y la regulación de actividades complementarias.
El contexto político actual en Cantabria refleja una tensión creciente entre las organizaciones sindicales y la Consejería de Educación, en medio de un escenario de recortes presupuestarios y cambios normativos en el sector. La gestión del gobierno regional, liderado por el Partido Popular, ha sido objeto de críticas por la percepción de estancamiento en la negociación educativa y la falta de diálogo con los representantes del profesorado.
Las implicaciones de la inacción en estos aspectos son directas: la calidad de la enseñanza, la atención a la diversidad y la seguridad jurídica en las actividades extraescolares. La falta de avances en la reducción de ratios afecta a la atención individualizada, mientras que la sobrecarga burocrática limita el tiempo dedicado a la labor pedagógica. La ausencia de regulación clara para las actividades complementarias genera inseguridad para docentes, alumnado y familias.
Desde las organizaciones sindicales, se considera urgente retomar las negociaciones para evitar un deterioro mayor del sistema. La propuesta pasa por actualizar los cronogramas de diálogo y establecer un marco normativo estable, que garantice la seguridad y la calidad del servicio educativo. La intención es que las medidas tengan un amplio consenso entre el profesorado y la comunidad educativa.
Este escenario refleja un panorama más amplio en la política educativa en Cantabria, donde las decisiones del gobierno regional y su capacidad de diálogo con los agentes sociales marcarán el rumbo de las reformas en los próximos meses. La voluntad de las organizaciones sindicales es mantener el canal de diálogo abierto, aunque advierten que podrían adoptarse medidas de presión si no hay avances concretos.
En perspectiva, la situación evidencia la necesidad de un compromiso claro por parte de la Administración para fortalecer la educación pública y responder a las demandas del sector en un contexto de cambios demográficos y sociales. La próxima reunión será clave para definir los pasos futuros y evitar un posible deterioro en la calidad del sistema educativo.