• lunes 26 de septiembre del 2022

Los acusados de violar a una menor en las fiestas de Revilla niegan conocerla y que estuvieran allí

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La víctima y su hermana han asegurado reconocerles en el juicio

SANTANDER, 28 Jun.

Los 2 acusados de haber participado en la violación grupal a una menor al lado de un tercero en las fiestas de Revilla de Camargo en 2015, en el momento en que ella tenía 16 años, han negado este martes que conociesen a la chavala y que estuvieran en el sitio donde presuntamente sucedieron los hechos. Mientras, ella ha asegurado reconocerles a lo largo del juicio que se ha realizado el día de hoy en la Audiencia Provincial de Cantabria.

Los hechos --por los que la Fiscalía solicita 13 años para el supuesto creador de la penetración y 7 para el otro acusado como cooperador preciso-- habrían ocurrido la madrugada del 16 de julio de 2015, en el momento en que en un descampado cerca de las ferias de Revilla de Camargo y tras haber mantenido la supuesta víctima relaciones íntimas "consentidamente" con otro chaval, los 2 acusados y un tercer hombre que iba con ellos la "comenzaron a vocear y a insultar".

"Me llamaron cerda, cerda y se mofaban de mí por estar realizando el cariño", ha señalado entre lágrimas la víctima, quien ha contado que asimismo les respondió con insultos y, en el momento en que se deseó ir, 2 de ellos se "abalanzaron", agarrándola de "brazos y piernas", dándole "la vuelta" y poniéndole "la cabeza contra el suelo". Fue entonces en el momento en que uno le "penetró analmente", si bien no sabe "quién fue precisamente".

"Me revolví, les di una patada" y "no sé si me soltaron o yo logré huír", expresó la chavala, que afirma admitir a los 2 acusados por lo ocurrido, con lo que asegura haber debido recibir régimen psicológico.

Como ha contado, escapó con los pantalones bajados, subiéndoselos por el sendero, hasta llegar hasta su hermana mayor y contarle lo ocurrido. La hermana, tres años mayor que ella, ha contado asimismo en el juicio que, una vez que ésta llegara "llorando y gritando que la habían violado", fue a donde el conjunto de los supuestos autores del delito.

"Pregunté quién había sido, uno me mencionó que él no y después echó a correr y escapó", ha detallado. También ha manifestado que "estaban nerviosísimos", y a lo largo del juicio ha reconocido a uno, al que vio "de frente", "no al que corrió".

Por el opuesto, los 2 procesados afirman que no estuvieron "jamás" en esas fiestas y que no se conocen entre ellos. "Jamás he hablado con él", dijo el primero en testificar, refiriéndose al otro. "Le conocía de verle por Jaén hace varios años y no le he vuelto a conocer hasta la actualidad", ha añadido el segundo, quien afirma estar "en shock" desde el día que la Guardia Civil le citó en el cuartel.

"Me llamaron y me presenté" en el cuartel de la Guardia Civil "por el hecho de que afirmaban que se encontraba implicado en un delito", algo que, según dijo, le tiene "amargado" pues su hijo "se está criando sin su padre". "Siempre y en todo momento he hecho caso a eso que me dijo la Policía", ha apostillado.

El caso se reabrió en 2021, seis años tras los presuntos hechos, ya que entre los implicados estaba en prisión y un compañero le ha dicho al jefe del servicio carcelario que le había contado "mucho más de tres ocasiones la historia" de que violó "a una pequeña en un pueblo fuera de Santander, en unas ferias, con otros 2".

Así lo ha testificado telemáticamente este compañero de prisión que cooperó con la Policía: "Se lo conté al jefe del servicio por el hecho de que no me agradan esas cosas, pues a mi hermana la violaron en Marruecos", ha subrayado el testigo, negando que se estuviera vengando del acusado por no haber amado cerrar un matrimonio de conveniencia con él para hallar los papeles.

También indicó que recordaba los nombres de los 2 acusados por esa historia que le contó uno, pero no el del tercero, y ha suscrito múltiples de las expresiones de la presunta víctima, como que se encontraba con otro chaval antes que ellos llegaran.

Ha asegurado que no ha recibido "ningún beneficio" por ayudar con la Policía, que al escucharle halló semejanzas con la situacion que se está juzgando esta semana y decidió reabrir la investigación.

Aunque la chavala afirma comprender a los acusados, la defensa de éstos lo pone en duda pues en su primera declaración "mencionó que no les había visto las caras", y en la segunda que "no se acordaba de nada" pues "había consumido alcohol y había fumado canutos". "¿De qué forma puede acordarse entonces siete años después?", ha preguntado el letrado de entre los encausados.

La chavala respondió que se encontraba "inquieta y modificada" a lo largo de las afirmaciones, pero ha señalado que les vio en el momento en que se lo contó a su hermana.

El informe de los médicos forenses y del Instituto Nacional de Toxicología señala que las muestras tomadas de las bragas y la región anal señalan a una "penetración anal involuntaria", aparte de que la chavala sufría hematomas en los brazos y en los muslos "compatibles con la unión y separación brusca".

Finalmente, las pruebas efectuadas a través de hisopo anal concluyen asimismo en la existencia de semen con una "coincidencia muy alta" con el perfil genético del acusado de traspasar a la presunta víctima.

Por otro lado, múltiples guardas civiles han testificado sobre el desarrollo de su investigación y sobre el de identificación por la parte de la supuesta víctima. Uno de ellos ha asegurado que había visto juntos a los dos procesados por ciertas zonas de Santander, haciendo diferentes latrocinios de móviles inteligentes.

El juicio seguirá mañana, 29 de junio, con los presentes de descargo, las conclusiones y los reportes. La Fiscalía pide penas de 13 y siete años de prisión para los acusados, el primero por un delito de agresión sexual con penetración anal, agravado por la intervención de tres personas. También solicita para él independencia observada con prohibición de acercamiento a 300 metros de la víctima a lo largo de diez años y obligación de someterse a un programa de educación sexual.

Y al segundo le acusa de cooperador preciso y le demanda 7 años de prisión y también inhabilitación, independencia observada y prohibición de arrimarse a la muchacha a menos de 300 metros a lo largo de 8 años, y someterse asimismo a un programa de educación sexual. Solicita además de esto diez.000 euros de indemnización a la víctima por estos sucesos, que tuvieron rincón en la madrugada del 16 de julio de 2015.

Por su parte, la acusación especial eleva a 14 años la solicitud de pena para el primero y a diez la del segundo. En término de compromiso civil, la indemnización que pide para los dos es de 13.700 euros por el daño ética sufrido por la joven.

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