Por qué la tecnología LiDAR-SLAM revoluciona la conservación en Altamira
El Museo de Altamira ha utilizado drones equipados con tecnología LiDAR-SLAM para reconstruir en 3D una pared inaccesible en la cueva. La operación permitió obtener un modelo digital de alta precisión, crucial para su conservación preventiva.
Este avance tecnológico responde a la necesidad de monitorear grietas y bloques inestables en espacios que por su naturaleza son difíciles de inspeccionar. La cueva, declarada Patrimonio Mundial, requiere métodos innovadores para preservar su integridad ante riesgos estructurales.
La aplicación de drones en espacios subterráneos con restricciones operativas abre nuevas perspectivas en la gestión del patrimonio arqueológico. La digitalización permite realizar análisis multitemporales y planificar acciones de conservación con mayor precisión.
Este proyecto, liderado por la Universidad de Zaragoza y financiado por el Ministerio de Ciencia, se enmarca en una estrategia más amplia de digitalización del patrimonio cultural. La innovación apunta a reducir la intervención física y minimizar riesgos para los espacios frágiles.
El uso de tecnología avanzada en Altamira refleja un cambio en las prácticas de conservación y gestión patrimonial. La metodología puede aplicarse en otros sitios arqueológicos y espacios naturales con similares desafíos.
En el contexto político, la inversión en innovación tecnológica para la protección del patrimonio refuerza el compromiso del Gobierno con la conservación del patrimonio cultural y la innovación científica. La colaboración entre instituciones refuerza la apuesta por el patrimonio como motor de investigación y desarrollo.