Crónica Cantabria.

Crónica Cantabria.

Primavera cálida se prevé en Cantabria tras un invierno seco.

Primavera cálida se prevé en Cantabria tras un invierno seco.

SANTANDER, 14 Mar.

Cantabria se prepara para enfrentar una primavera más cálida de lo normal, siguiendo la tendencia de un invierno también extremadamente cálido y seco.

Según el pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se espera que las temperaturas en abril, mayo y junio estén por encima de lo habitual en la región y en toda España, con una igualdad de probabilidades en cuanto a las precipitaciones.

El hasta ahora delegado de la AEMET en Cantabria, José Luis Arteche, junto a su sucesor Arcadio Blasco, anunciaron que la primavera puede ser húmeda, normal o seca, durante una rueda de prensa para presentar el balance climático del invierno y del año anterior, así como el pronóstico para la primavera.

Para el próximo fin de semana se espera un clima agradable, con temperaturas que superarán los 20 grados en muchos puntos de la región, aunque el lunes se pronostica un empeoramiento debido a la llegada de frentes por el Oeste que podrían llevar a precipitaciones moderadas.

Arteche y Blasco no ofrecieron predicciones para la Semana Santa, que se celebra del 28 de marzo al 1 de abril en Cantabria, debido a la dificultad de prever el clima a tan largo plazo y en una estación volátil como la primavera. La AEMET dará un parte el viernes anterior al comienzo de la festividad.

El invierno, que se caracterizó por ser muy cálido y seco, dio paso a una nueva estación que se espera que inicie el 20 de marzo y finalice el 20 de junio. Este invierno se destacó por tener temperaturas medias de 8,3 grados centígrados, 1,8 ºC por encima de lo normal.

Por otro lado, en cuanto a las precipitaciones, el invierno fue seco, con un total de 337,3 mm, alcanzando solo el 85% de lo normal, y presentando un déficit del 11% respecto a la media histórica durante el año hidrológico (octubre-febrero).

Febrero fue un mes especialmente soleado, con 302,4 horas de sol, un 112% más de lo habitual, además de ser el mes más ventoso del invierno en Cantabria, con rachas del sur y suroeste.