En el corazón de Santander, la afición racinguista se agolpó desde primeras horas de la tarde en las cercanías de los Campos de Sport de El Sardinero, preparándose para apoyar a su equipo en un crucial partido de octavos de final contra el FC Barcelona, un enfrentamiento que no se veía desde hace casi 14 años.
El clamor de los seguidores no se hizo esperar cuando el autobús del Racing llegó al estadio, aunque con un retraso de más de media hora y bajo la lluvia. Con fuegos artificiales y bengalas, la multitud les brindó una bienvenida llena de energía, coreando el alentador mantra “sí se puede”.
Los jugadores del Racing, al desembarcar, mostraron un semblante serio y concentrado. Aunque no interaccionaron directamente con el fervor de la hinchada, sí ofrecieron un saludo a aquellos que les esperaban con entusiasmo.
Por su parte, los futbolistas del FC Barcelona también fueron recibidos en su llegada, aunque no todo fue cordial; los silbidos resonaron al momento. Las luces de los móviles se encendieron para homenajear a sus estrellas, especialmente a Pedri, aunque también en su caso se mantuvieron a distancia del público.
Entre la multitud, se podía apreciar la mezcla de aficiones. Mientras los seguidores del Barça portaban pancartas pidiendo fotos y camisetas, los racinguistas animaron con sus vítores: “¡vamos dale Racing, vamos campeón!”. Todo se vivía en un ambiente de rivalidad sana.
A pesar de la euforia, la jornada tuvo su cara amarga cuando, a falta de 50 minutos para el inicio del partido, las puertas del estadio permanecían cerradas. Esta situación llevó a los organizadores a retrasar el encuentro en 15 minutos, a fin de que todos los aficionados pudieran acceder al recinto sin contratiempos.
El último enfrentamiento entre el Racing y el Barcelona en Santander data del 11 de marzo de 2012, una cita que concluyó con un 0-2 a favor de los visitantes y marcó el final de la última temporada del Racing en la Primera División.
Para este esperado duelo de jueves, que copa el interés local y ya tiene todas sus entradas vendidas, se esperaban más de 400 aficionados culés en las gradas. Además, se había establecido un riguroso dispositivo de seguridad con más de 230 agentes para garantizar la tranquilidad del evento.
El entrenador del Racing, José Alberto, mostró su confianza en el equipo y animó a los jugadores a “disfrutar del momento y no temer”. En su alineación titular se encontraban Ezkieta, Mantilla, Manu Hernando, Castro y otros, mientras que el FC Barcelona, bajo la dirección de Hansi Flick, alineó a una formidable selección que incluye a jugadores destacados como Joan Garcia y Lamine Yamal.
Flick, consciente de la dificultad del enfrentamiento, destacó la importancia de igualar la intensidad que el equipo racinguista despliega en su estadio, reconocidos por su ambiente exigente que puede influir en el desarrollo del juego.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.