Santander impulsa las rabas tradicionales en jornadas gastronómicas financiadas con fondos europeos
La Cocina de la Plaza de la Esperanza acogerá desde este sábado y hasta el 23 de mayo un ciclo de talleres culinarios denominados 'Santander sabe a rabas', que se desarrollarán en seis jornadas consecutivas en horario de 12:00 a 14:00 horas. Cada evento permitirá a los asistentes aprender sobre las distintas variedades de rabas, incluyendo magano, chipirón, peludín, pota, rejos y sepia, con degustaciones y maridajes con vinos, vermús y cervezas de Cantabria.
Estos talleres forman parte de una estrategia municipal para reforzar la identidad cultural y gastronómica de Santander en un contexto donde la economía local busca diversificación y posicionamiento turístico. La iniciativa, promovida por la Asociación de Cocineros de Cantabria y apoyada por las instituciones locales, se enmarca en el plan de Sostenibilidad Turística del Ayuntamiento, financiado con fondos europeos Next Generation EU, en línea con las políticas de recuperación y resiliencia del Gobierno central.
En un escenario político marcado por la necesidad de revitalizar el turismo y la economía tras los efectos de la pandemia, la alcaldesa Gema Igual ha destacado la importancia de preservar y promocionar la tradición de las rabas como símbolo de la identidad local. La colaboración con asociaciones de comerciantes y entidades del sector busca fortalecer el vínculo entre producto, territorio y cultura, en un momento en que los responsables públicos apuestan por actividades que fomenten el consumo y la participación ciudadana.
Este tipo de eventos responde a una política municipal que prioriza la promoción de la gastronomía como motor económico y elemento de cohesión social, en un contexto en el que Cantabria busca consolidarse como destino culinario de referencia en España. La iniciativa también refuerza la apuesta del Ayuntamiento por el turismo experiencial y el aprovechamiento de fondos europeos para proyectos de innovación y sostenibilidad.
Desde una perspectiva más amplia, estas jornadas reflejan la tendencia de las administraciones a utilizar la cultura y la gastronomía como herramientas de desarrollo local, en un momento en que la política regional se centra en la recuperación económica post-pandemia y en la consolidación de Cantabria como destino turístico y cultural de calidad. La continuidad de estas actividades puede marcar un camino hacia modelos más sostenibles y participativos en la promoción de la identidad cántabra.