UGT mantiene la huelga en comercio textil en Cantabria por el convenio estatal
La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT ha confirmado la huelga general en el sector del comercio textil para este viernes 17 en Cantabria. La convocatoria afecta a más de 3.000 trabajadoras y se produce tras la falta de acuerdo en el Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales (ORECLA).
El conflicto surge por la negativa a excluir a Cantabria del convenio colectivo estatal en una mediación que finalizó sin acuerdo. UGT considera que el convenio aprobado por CCOO y FETICO perjudica los derechos laborales en la región, estableciendo salarios menores y mayor precariedad. La diferencia con otros territorios, como el País Vasco, refleja la disparidad en condiciones laborales y protección sindical en distintas comunidades autónomas.
Desde el sindicato, se critica el cambio en la postura de CCOO, que anteriormente había garantizado que el convenio no afectaría negativamente a los trabajadores cántabros. La huelga se suma a movilizaciones en todo el país, en un contexto de tensión por la regulación del sector y la defensa de derechos adquiridos. La convocatoria contempla concentraciones frente a las principales tiendas de las cadenas en Cantabria, como Zara y Valle Real.
El trasfondo político de esta disputa refleja las tensiones en el ámbito laboral y sindical en torno a la negociación colectiva. La firma del convenio estatal por parte de CCOO y FETICO, en línea con intereses empresariales, ha generado rechazo en otros sindicatos, que ven en ello una pérdida de derechos laborales en regiones donde la protección social y salarial ha sido históricamente mayor.
Este conflicto evidencía las diferentes perspectivas en la regulación del sector textil y la influencia de las políticas autonómicas y nacionales en las condiciones laborales. La movilización en Cantabria puede marcar un punto de inflexión en la defensa de la negociación sectorial específica, en contraposición a convenios estatales uniformes.
El futuro del sector dependerá del desarrollo de las negociaciones y de la capacidad de los sindicatos para mantener la presión. La situación refleja un escenario de disputa laboral que puede tener repercusiones en la regulación de derechos en otros sectores y comunidades autónomas.