• viernes 19 de agosto del 2022

Una chavala, víctima de un viable pinchazo de sumisión química en el Santander Music

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SANTANDER, 5 Ago.

Una muchacha fué víctima de un viable pinchazo de sumisión química ayer de noche en el festival Santander Music que se festeja en la campa de la Magdalena.

La joven fue trasladada al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla pero no ha denunciado los hechos todavía, según informó a esta agencia fuentes de la Policía Nacional.

La muchacha se dirigió ayer por la noche, a lo largo del festival, a los policías que estaban en el sitio y les mencionó que estaba mal y que creía que podía ser víctima de un viable pinchazo de sumisión química.

Los agentes activaron el protocolo predeterminado para estas situaciones y solicitaron asistencia sanitaria. La joven fue atendida en el sitio por los servicios médicos y más tarde trasladada al Hospital Valdecilla, donde le hicieron una analítica, cuyos desenlaces no se saben de momento.

La Policía notificó a la joven de la necesidad de denunciar lo sucedido, pero a última hora de esta mañana no consta que lo haya hecho.

El festival Santander Music 2022, que se festeja desde el 4 de agosto cada día 6 en la Campa de la Magdalena, y el concierto de Carlos Baute, el 1 de septiembre en El Sardinero en la Feria Internacional de las Naciones, tienen equipos y entidades preparadas frente probables pinchazos y sumisión química.

Tras las demandas por pinchazos en el Reggaeton Beach Festival Santander festejado el pasado domingo, se ha habilitado un aparato concreto con un responsable a la cabeza que es el encargo directo de atender esta clase de ocasiones, que van a ser tratadas como "un caso de crueldad".

Por el instante, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria no encontró datos que señalen que hubo "un problema grave de drogas" después de los pinchazos por viable sumisión química en el festival de regatón, según manifestaba ayer su titular, Raúl Pesquera.

En dicho festival se denunciaron nueve pinchazos tras los que se activaron los que corresponden protocolos, que el Servicio Cántabro de Salud (SCS) va a comprobar -los que están en marcha en temas de sumisión química y pinchazos casuales- para amoldarlos a este género de "agresión".