• lunes 6 de febrero del 2023

Una investigación científico apuesta por aportes de arena a la playa de la Magdalena

img

SANTANDER, 7 Ene.

Una investigación de las universidades de Oviedo y Extremadura ha evaluado los efectos de la construcción del dique en la playa de la Magdalena en Santander y ha concluido que en un arenal semiurbano como éste hay que apostar por una administración 'blanda', con aportes areniscos puntuales en el momento en que sea preciso o trasladando el excedente desde Gamazo y 'la Fenómeno' al resto de playas, tal es así que ese sedimento no se pierda como pasa en este momento.

El estudio sobre las consecuencias que tuvo la construcción del dique de la Magdalena en su ambiente fué anunciado en de las mejores gacetas de todo el mundo en su especialidad, y el estudio preliminar anunciado en un congreso "fue el que provocó la paralización de la obra, si bien la problemática ha incrementado en los años siguientes", indicó el instructor estudioso del Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo, Germán Flor Blanco.

El estudio, del que han informado los estudiosos este sábado en un aviso, apunta que, tras la construcción del dique en 2018, se ha producido un cambio del perfil de las playas, con un incremento de volumen de arena en el ambiente del balneario donde se situó el dique y en 'la Fenómeno' de 484 metros cúbicos, al tiempo que el resto del sistema se perdieron 23.434 metros cúbicos en menos de tres años, en concreto desde noviembre de 2018 hasta abril de 2021.

Los Bikinis quedó ajeno de las sobrantes playas, si bien en el contacto con el dique perdió mucho más de 109 metros cúbicos de arena.

Otros efectos ocasionados desde la construcción del dique, según los estudiosos, fueron la pérdida de material en la parte baja de la playa (intermareal), donde quedaron al descubierto restos de obra y abundante material de escombro, aparte del afloramiento del viejo embarcadero de El Puentuco, "cuya estampa es ya fija entre la Magdalena y los Peligros", han correcto.

Además de esto, los temporales afectan de manera negativa a las playas, no únicamente con pérdidas esenciales de volumen, sino han causado asimismo la rotura de la rampa de ingreso a la playa de los Peligros y el desprendimiento del barranco de esta playa (8 de diciembre de 2020) por descalce del oleaje que, en un comienzo, unicamente se atribuyó a las lluvias, han señalado.

Como efecto positivo, han referido que se formó otra playa lineal en la región de 'la Fenómeno', sobre el muelle de la explanada de San Martín, de donde puntualmente se sacaba arena para alimentar a las precedentes, y en la ensenada de Gamazo, donde anteriormente solo brotaban bajos rocosos.

Esto revela que la mayoría del material perdido en la Magdalena y los Peligros se transporta hacia este campo trasero, apunta la investigación.

El trabajo completa el primer enorme análisis de las primordiales morfologías y la evolución de este sistema basado en los cómputos de ganancias y pérdidas de arena, "siendo un caso de muestra claro de que, en una playa semiurbana como ésta, hay que apostar por una administración 'blanda', con aportes areniscos puntuales en el momento en que sea preciso o trasladando el excedente desde Gamazo y 'la Fenómeno' al resto de playas, tal es así que ese sedimento no se pierda", concluye.

Esta investigación fué publicada en la gaceta 'Remote Sensing' de las mejores de todo el mundo en su especialidad.

Los científicos han anunciado la evolución sufrida por la playa de la Magdalena a lo largo de ámbas últimas décadas, para lo que han usado tecnología puntera en los ámbitos de la Cartografía, Geodesia y Fotogrametría.

Primeramente y como antecedente, se realizaron restituciones fotogramétricas exactas sobre las fotografías aéreas libres desde 2005 hasta 2017 para revisar los cambios en el perfil de las playas.

Más tarde, una vez finalizado el dique a inicios de verano de 2018, se comenzaron una sucesión de campañas a través de escáner láser terrestre, desde noviembre de 2018 hasta la última campaña en el mes de abril de 2021, para de este modo poder calcular las variantes tanto en el perfil como el volumen de arena ganado o perdido en todos y cada región tras la construcción de esta composición.

En el periodo de tiempo, desde 2010 a 2018, el cómputo final tiene una pérdida de arena de prácticamente 3.095 metros cúbicos y "que sirvió de explicación para justificar la obra", han correcto.

En este intérvalo de tiempo, la administración consistió en el aporte puntual cada cierto tiempo de sedimentos por trasvase desde la playa de 'la Fenómeno' tras fuertes temporales.

El emprendimiento de construcción de este dique y otro en el radical de la playa de los Peligros, que no se llegó a efectuar, pretendía no tener que verter mucho más sedimento, estimando que el sistema sería permanente desde ese instante.

Los autores de la investigación son Germán Flor Rodríguez y Germán Flor Blanco (Universidad de Oviedo), Manuel Sánchez Fernández y José Juan de Sanjosé (Universidad de Extremadura), con esenciales vínculos con la localidad de Santander, que resaltan la relevancia de efectuar estudios multidisciplinares "que incorporen medidas reales de enorme precisión y tener un conocimiento extenso y profundo de la activa y la sedimentación de esta clase de entornos".

El estudio se anota además de esto en el emprendimiento relacionado al conjunto de investigación en todo el mundo UNESCO IGCP 725 Forecasting Coastal Change y a los conjuntos de investigación GEOCANTABRICA (Universidad de Oviedo) y NEXUS (Universidad de Extremadura).

Estos estudiosos llevan décadas haciendo un trabajo en la costa cantabria, habiendo logrado agrandar los entendimientos sobre estuarios (Tina Mayor, Tina Menor, San Vicente de la Barquera, Santander y Suances), dunas (Liencres, Somo-Loredo) y recesión de barrancos (Gerra, Erillo y Costa Quebrada).

Como demostración del esencial conocimiento del sistema cantabrio, los autores han anunciado productos sobre la evolución del estuario de Santander, el control de la recesión del sistema dunar de Somo-Loredo y el retroceso del barranco de Gerra.

Más información

Una investigación científico apuesta por aportes de arena a la playa de la Magdalena