Cantabria exige en Bruselas mantener la financiación del Fondo Marítimo ante recortes del 67%
La Consejería de Presidencia del Gobierno de Cantabria ha solicitado formalmente en Bruselas que se conserve la financiación actual del Fondo Europeo Marítimo, Pesca y Acuicultura (FEMPA). La propuesta de la Comisión Europea contempla una reducción del 67%, lo que afectaría gravemente a las comunidades costeras del norte de España, incluida Cantabria.
Este rechazo se inscribe en un contexto en el que la Unión Europea busca reestructurar sus fondos de cohesión y desarrollo, priorizando nuevos modelos económicos y sostenibles. Sin embargo, las regiones pesqueras consideran que la disminución de los recursos podría poner en riesgo inversiones clave y la sostenibilidad del sector, que es parte fundamental del patrimonio regional.
El sector pesquero en Cantabria no solo representa una actividad económica significativa, sino que también forma parte de la identidad y cultura de la comunidad. La región ha defendido la importancia de mantener una dotación económica mínima de 6.000 millones de euros para el FEMPA, evitando su integración en un modelo de fondos múltiples que diluiría su apoyo específico.
Desde el Gobierno cántabro han expresado su firme oposición a los recortes y han advertido que reducir los fondos en esa proporción sería perjudicial para las inversiones y el desarrollo a largo plazo del sector pesquero. Además, han subrayado que dejar en manos de los Estados miembros la gestión de estos recursos no garantiza la protección necesaria para las comunidades afectadas.
En la misma línea, la consejera Isabel Urrutia invitó al comisario europeo a visitar Cantabria durante la celebración del Día Marítimo Europeo en 2027 en Santander. La región pretende convertir esta cita en un evento de referencia para promover la economía azul, la sostenibilidad y la innovación marítima, además de potenciar la visibilidad del sector y su papel en el desarrollo europeo.
Este rechazo forma parte de una estrategia más amplia de las regiones costeras europeas para defender sus intereses frente a una posible reconfiguración de los fondos estructurales. La posición de Cantabria refleja la preocupación por mantener recursos suficientes que permitan garantizar el futuro de un sector clave para su economía y cultura, en un contexto de cambios políticos y económicos a nivel comunitario.