Cantabria rechaza en Bruselas la reducción de fondos de la PAC para 2028-2034
El Gobierno de Cantabria ha expresado en Bruselas su oposición a la propuesta de reglamento de la Unión Europea para la Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2028-2034. La iniciativa reduciría en unos 72 millones de euros los fondos destinados a la región, con una caída del 22% en los recursos agrícolas.
Este rechazo se produce en un contexto de incertidumbre para el sector primario autonómico, que lleva años enfrentando desafíos como la burocracia excesiva y la superregulación. La propuesta centraliza la gestión de ayudas en Bruselas, dejando a las comunidades autónomas fuera del proceso decisorio, lo que ha generado alarma entre los agricultores y ganaderos cántabros.
Desde el Ejecutivo regional, se advierte que esta medida podría tener graves implicaciones para la economía rural y la soberanía alimentaria. La reducción de fondos afectaría la renta de los productores, amenazando la supervivencia del medio rural y la lucha contra la despoblación en Cantabria.
El Gobierno autonómico ha constituido un frente unido con el sector para defender los intereses regionales. La consejera Isabel Urrutia ha insistido en que la PAC es clave para la seguridad alimentaria europea y que, gestionada por las regiones, sería más efectiva y justa.
El futuro de la financiación agrícola en Cantabria dependerá de la capacidad de las instituciones europeas para reconsiderar la propuesta. La región busca mantener su participación en el diseño y gestión de las ayudas, en línea con su compromiso con el sector primario y el desarrollo rural.
Este asunto refleja las tensiones existentes en la política agrícola europea y el desafío de equilibrar la gestión centralizada con las necesidades específicas de las comunidades autónomas. La decisión final tendrá importantes repercusiones a largo plazo para la economía y el medio rural cántabro.