Casares defiende la responsabilidad técnica en el caso de la tragedia de El Bocal
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha afirmado que si tuviera la autoridad, tomaría medidas para proteger la reputación de las instituciones públicas implicadas en la investigación por el colapso de la pasarela en Santander, donde murieron seis estudiantes. La Justicia amplió la acusación a tres funcionarios de Costas, imputándoles delitos de homicidio por imprudencia grave. La investigación revela una posible falta de control previo en el diseño y mantenimiento de las infraestructuras, con responsabilidades tanto técnicas como políticas. Casares destacó que el Ministerio de Transición Ecológica, al que pertenece Costas, supervisa todas las actuaciones a través de la Dirección General de la Costa y el Mar, y reiteró que el Gobierno trabaja para esclarecer los hechos y evitar futuras tragedias. Desde una perspectiva política, el caso refleja las tensiones entre administraciones, en particular entre los gobiernos central y local, en torno a la gestión y responsabilidad en obras públicas. La situación plantea la necesidad de reforzar los controles y protocolos en obras costeras, además de un compromiso claro en la depuración de responsabilidades. En un contexto más amplio, el incidente evidencia la importancia de la coordinación institucional y la transparencia en la gestión del patrimonio público para garantizar la seguridad y confianza ciudadana.