Cierre de la pesquería de sardina en Cantábrico tras agotarse la cuota asignada
La pesquería de sardina en el Cantábrico y el noroeste se cerró oficialmente a partir del 1 de agosto, tras detectarse el agotamiento de la cuota asignada para esta campaña. La decisión, tomada por la Dirección General de Ordenación Pesquera y Acuicultura, afecta a aproximadamente 700 buques de las regiones del norte y sur del país. La campaña, marcada por un incremento en los precios del pescado, ha sido económicamente positiva, con una media de 1,50 euros por kilo de sardina, 15 céntimos más que el año anterior. La cuota total inicial de 16.848 toneladas, ligeramente inferior respecto a la temporada pasada, fue ampliada en 1.000 toneladas tras negociaciones con Portugal, permitiendo extender la actividad unos días más. La distribución de esta cuota adicional favoreció especialmente a las flotas del Cantábrico, con 834 toneladas, y a otras regiones. La medida también contempla excepciones para aquellos buques con autorizaciones especiales, que podrán seguir pescando sardina si se realiza un análisis posterior del sobrante. La decisión refleja un equilibrio entre la sostenibilidad del recurso y las necesidades económicas del sector pesquero, en un contexto de gestión conjunta entre España y Portugal. En perspectiva, las autoridades consideran la posibilidad de activar mecanismos de optimización para prolongar la pesca en caso de sobrantes, siempre que las condiciones lo permitan. La regulación actual busca garantizar la conservación del stock de sardina, clave para la economía pesquera del norte de España, y evitar problemas de agotamiento que puedan afectar la sostenibilidad a largo plazo.