Detenidas las construcciones del parque eólico del Escudo tras las demandas de ecologistas.
SANTANDER, 25 de marzo.
Este martes, se ha decidido detener las obras del parque eólico de El Escudo debido a recursos legales interpuestos por organizaciones ecologistas ante el Ministerio para la Transición Ecológica, según han señalado fuentes de la Delegación del Gobierno en Cantabria a Europa Press.
El avance de la construcción no ha tenido lugar en el día de hoy, a pesar de que el proyecto, liderado por Biocantaber —una empresa con participación de Iberdrola Renovables, Ocyener y Banco Santander— cuenta con un presupuesto que asciende a 120 millones de euros.
Al ser consultado sobre esta situación, el Gobierno de Cantabria ha indicado que corresponde a la empresa responsable del proyecto proporcionar información, al tratarse de una iniciativa de índole privada.
El polo eólico comenzó su edificación en junio de 2024, proyectando la creación de 200 empleos y la entrada en operación en la segunda mitad de este año.
En 2023, la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo (CROU) otorgó su aprobación para el desarrollo del parque, aunque desde entonces han surgido numerosas manifestaciones en su contra por parte de colectivos como Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio y la Plataforma en Defensa del Sur de Cantabria, que han promovido acciones legales para su detención.
En abril de 2025, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria desestimó un recurso de la Asociación para la Defensa del Sur de Cantabria relacionado con la autorización del parque en áreas que no son urbanizables.
A pesar de ello, el 17 de este mes, se divulgó en la página web de la asociación que el Ministerio informó el 9 de que varios documentos necesarios para la obra, incluida la declaración de impacto ambiental, se encuentran en suspenso desde sus inicios, algo que Iberdrola rechaza rotundamente.
La empresa ha afirmado a Europa Press que el parque eólico de El Escudo cuenta con todos los permisos relevantes y ha cumplido todos los trámites administrativos requeridos, incluida la declaración de impacto ambiental (DIA).
Asimismo, han subrayado que han logrado triunfar en todos los litigios presentados por diversas agrupaciones ecologistas tanto en el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria como en el Tribunal Supremo.
Ante esta situación, las fuentes de Iberdrola han explicado que la paralización de las obras es consecuencia de un requerimiento de la Delegación del Gobierno, sin que esto esté relacionado con la falta de permisos, insistiéndose en que "todo está debidamente tramitado y aprobado".
El proyecto prevé una producción de 105 MW mediante 25 aerogeneradores, los cuales se ubican fuera de la zona de exclusión eólica en Cantabria, abarcando los municipios de Campoo de Yuso, Luena, San Miguel de Aguayo y Molledo.
Los promotores estiman que este parque eólico será capaz de generar energía renovable suficiente para abastecer a 95.300 hogares al año y evitará la emisión de 45.000 toneladas de CO2 anualmente.