El colapso de la pasarela de El Bocal revela fallos en mantenimiento y diseño
Varios peritos que comparecieron en el juicio por el colapso mortal de la pasarela de El Bocal en Santander han destacado deficiencias en el mantenimiento y en la elección de materiales. La estructura, construida en 2014, utilizó componentes más económicos y no recibió el cuidado adecuado, lo que contribuyó a su derrumbe en marzo pasado, con seis fallecidos. La investigación apunta a una negligencia en la inspección y en la gestión del mantenimiento, además de errores en el diseño original, como el uso de acero galvanizado en lugar de inoxidable en los herrajes. La falta de un plan de mantenimiento efectivo y el deterioro acelerado por el entorno marino fueron identificados como causas principales del colapso. La causa técnica se centra en la corrosión de los herrajes, que provocó la rotura y el desmoronamiento de la estructura, en un contexto donde las decisiones políticas y presupuestarias parecen haber priorizado el ahorro en materiales frente a la seguridad pública. La instrucción judicial continúa, con implicaciones que podrían afectar a responsables políticos y técnicos, en un escenario donde la gestión del patrimonio público y la normativa de seguridad parecen estar en entredicho. La perspectiva futura apunta a una revisión de los protocolos de mantenimiento y control en infraestructuras similares, así como a una mayor exigencia en el cumplimiento de las normativas de seguridad y calidad en obras públicas en Cantabria.