El cierre del aparcamiento de Pombo por afecciones estructurales se amplía a toda la instalación
El Ayuntamiento de Santander ha ordenado el cierre completo del aparcamiento subterráneo de Pombo. La decisión responde a la detección de patologías en la estructura que afectan a más puntos de los inicialmente previstos.
Los informes técnicos revelan que las afecciones no se limitan a la zona central del aparcamiento, construido en 1988, sino que se extienden a toda la instalación. Esto obliga a realizar un análisis exhaustivo para garantizar la seguridad de los usuarios y la correcta evaluación de los daños.
La medida implica vaciar completamente el parking y notificar a los propietarios y residentes para que retiren sus vehículos. Los trabajos incluyen análisis detallados de toda la estructura, superficies y forjados, con el objetivo de definir futuras reparaciones.
Desde el Ayuntamiento, el concejal Agustín Navarro enfatiza que la prioridad es la seguridad. Se han realizado inspecciones y estudios periódicos desde que se detectaron las primeras grietas, en un esfuerzo por prevenir riesgos mayores.
El contexto político en la ciudad se centra en la gestión de infraestructuras y la protección del patrimonio urbano. La problemática del aparcamiento refleja también los desafíos en el mantenimiento de estructuras construidas en los años 80 y la necesidad de inversión pública para su conservación.
Los estudios en curso definirán las reparaciones necesarias. La situación subraya la importancia de una planificación preventiva y de una evaluación técnica constante para evitar incidentes y garantizar la seguridad futura de los usuarios.