El crecimiento de Cantabria en 2026 se estima en un máximo del 2,1% según economistas
La economía cántabra cerrará 2025 con un crecimiento estimado entre el 1,6% y el 2,1%, situándose muy cerca del promedio nacional. Este pronóstico, elaborado por el Colegio de Economistas de Cantabria y el Consejo General, refleja una recuperación moderada pero sólida, sustentada en bajos niveles de deuda pública y un desempleo inferior al estatal.
El informe analiza las fortalezas y los obstáculos de la región, destacando la escasa atracción de inversión extranjera y un déficit en innovación. La dependencia de sectores tradicionales y la falta de financiación privada limitan la modernización tecnológica y el crecimiento futuro.
Para revertir estas tendencias, los expertos proponen potenciar alianzas logísticas, especialmente entre el Puerto de Santander y la Zona Franca, y fomentar la economía del conocimiento mediante la inversión en actividades culturales y tecnológicas. La gestión eficiente de fondos europeos y la digitalización son claves para avanzar.
El análisis también advierte que factores internacionales, como la inestabilidad geopolítica y el encarecimiento de la energía, podrían reducir el techo de crecimiento a un 1,2%. La estabilidad global será determinante para las perspectivas regionales en los próximos años.
Desde una perspectiva política, el gobierno regional ha puesto en marcha medidas para potenciar la I+D+i y atraer inversión, aunque la ejecución de estos planes aún requiere mayor impulso. La modernización del tejido productivo y la innovación serán centrales para mejorar la competitividad de Cantabria.
En el contexto más amplio, la región enfrenta el reto de renovar su estructura económica en un escenario de incertidumbre global y transición hacia una economía más sostenible y digital. La estrategia a largo plazo será decisiva para consolidar un crecimiento más fuerte y equitativo en el futuro próximo.