El nacimiento del Sindicato de Vivienda de Cantabria denuncia la subida de alquileres y la especulación
En Cantabria, el nuevo Sindicato de Vivienda, fundado por una veintena de activistas, busca frenar la escalada en los precios del alquiler y la expansión del turismo residencial. Desde su creación en enero, ha centrado sus esfuerzos en defender los derechos de los inquilinos, promover regulaciones para evitar la expulsión de vecinos y limitar los pisos turísticos en zonas clave. La región experimenta un aumento del 100% en los precios del alquiler en una década, mientras los salarios apenas crecen un 20%. La legislación vigente se considera insuficiente para abordar estos retos, lo que ha llevado a la proliferación de viviendas destinadas a segundas residencias y a un aumento en la especulación inmobiliaria. La estrategia del sindicato pasa por movilizar a la ciudadanía y presionar a los políticos para que aprueben leyes que regulen el mercado y protejan a los más vulnerables. A nivel político, las instituciones autonómicas mantienen una postura limitada, con propuestas regulatorias que, según el colectivo, no abordan en profundidad el problema estructural. La perspectiva futura apunta a que, sin una intervención decidida, la crisis de acceso a la vivienda en Cantabria continuará agravándose, afectando especialmente a jóvenes y familias con bajos ingresos.