Taxistas de Santander cuestionan la falta de concreción en el reglamento municipal
La Federación Cántabra del Taxi ha presentado 19 alegaciones contra el nuevo reglamento de Santander, argumentando que el documento es insuficiente y carece de concreción en aspectos clave para el sector. La institución denuncia que el Ayuntamiento ha tardado más de dos años en elaborar un reglamento que, en su opinión, resulta demasiado restrictivo y no responde a las demandas reales del sector del taxi. Entre las principales críticas destaca la regulación de licencias, que actualmente establece un criterio de una licencia por cada 750 habitantes, un parámetro que consideran inadecuado al estar pendiente de la regulación autonómica. La Federación también cuestiona la regulación sobre licencias temporales, sistemas de pago, antigüedad del vehículo y otros aspectos técnicos, argumentando que la normativa municipal anticipa medidas que aún están en estudio a nivel regional. La falta de claridad y especificidad genera preocupación en un sector que requiere estabilidad y regulación adaptada a la realidad demográfica y económica. La política autonómica, liderada por el consejero Roberto Media, aún no ha concretado los ratios para la distribución de nuevas licencias, lo que refuerza la percepción de que la normativa municipal debe esperar a la regulación regional. La futura regulación podría implicar cambios en la oferta del servicio y en la gestión de licencias, en un contexto de debates sobre la sostenibilidad del sector del taxi en Cantabria. La perspectiva a medio plazo apunta a una posible revisión del reglamento municipal en consonancia con las directrices regionales, buscando equilibrar la oferta con las necesidades de movilidad local.