Cantabria aumenta hasta el 50% su aportación a Agroseguro para reforzar el sector primario
El Gobierno de Cantabria ha anunciado que incrementará al 50% su contribución a Agroseguro, permitiendo que agricultores y ganaderos puedan acceder a coberturas que hasta ahora tenían una implantación limitada en la región. La medida busca cubrir hasta el 65% del coste de las pólizas, en un contexto de mayores riesgos climáticos.
Este aumento en la aportación regional responde a la creciente incidencia de fenómenos meteorológicos adversos, como sequías prolongadas, vientos fuertes y daños provocados por fauna silvestre, especialmente jabalíes. La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del Ejecutivo para fortalecer la resiliencia del sector primario ante el cambio climático y sus efectos.
Las implicaciones de esta medida son significativas, ya que facilitará la contratación de seguros específicos que protejan las explotaciones frente a pérdidas de producción y daños en cultivos forrajeros y pastos, reduciendo la vulnerabilidad económica de agricultores y ganaderos. Además, se complementa con una línea extraordinaria de ayuda de 3 millones de euros dirigida a los profesionales del sector.
Desde un punto de vista político, la decisión refleja la voluntad del Gobierno de Buruaga de priorizar el apoyo al sector agrícola en un contexto de incertidumbre y mayores costes de producción. La colaboración con Agroseguro y las reuniones informativas en distintas comarcas buscan garantizar una mejor adaptación a las necesidades específicas del territorio cántabro y consolidar una política de apoyo estructural.
El contexto más amplio implica que Cantabria, al igual que otras comunidades del norte de España, enfrenta cambios climáticos que exigen una adaptación de las herramientas de protección y gestión de riesgos agrícolas. La apuesta por la mejora en el aseguramiento forma parte de un esfuerzo de largo plazo para garantizar la sostenibilidad del sector primario en la región.
En el futuro, se espera que estas medidas sean un paso hacia una mayor resiliencia del sector primario cántabro, con posibles ajustes en las coberturas y ayudas que respondan a la evolución del clima y las condiciones económicas. La voluntad del Gobierno es seguir trabajando en la innovación y la mejora de la protección de las explotaciones agrícolas y ganaderas.