Cantabria revisará su plan de listas de espera para reducir la demora, con posibilidad de extender su duración
El Gobierno de Cantabria anunció que revisará su plan de listas de espera, debido a que las huelgas médicas han alterado las previsiones iniciales. La duración del plan, que debía concluir en 2024, podría extenderse hasta 2026. La prioridad será reducir los tiempos de espera, que actualmente son los más largos de España, aunque las protestas han provocado un aumento en las listas.
El conflicto con los médicos, centrado en el Estatuto Marco, ha provocado huelgas mensuales que suspenden entre 600 y 700 intervenciones cada semana. Esto dificulta la recuperación de los retrasos y complica el cumplimiento de los objetivos de reducción establecidos inicialmente. La comunidad mantiene una demora media de 134,7 días, ligeramente por debajo de la media nacional, pero aún en niveles elevados.
Las implicaciones políticas y presupuestarias reflejan un reto para el Gobierno, que ha priorizado la actividad en los centros públicos y ha evitado externalizar listas de espera. La falta de profesionales y el agotamiento del personal sanitario añaden dificultades, especialmente en un contexto de restricciones presupuestarias y escasez de plantilla.
Desde el punto de vista estratégico, el Ejecutivo regional pretende centrarse en reducir los tiempos de espera para mejorar la experiencia del paciente, pese a las dificultades derivadas de las huelgas y la estacionalidad veraniega. La solución a largo plazo pasa por estabilizar el sistema y mejorar la motivación del personal sanitario, sin incrementar significativamente la plantilla en un escenario de recursos limitados.
El contexto político refleja la complejidad del sistema sanitario en Cantabria, donde la gestión de listas de espera se ha convertido en un reto tanto técnico como político. La posible extensión del plan y el reorientamiento hacia la reducción del tiempo de espera muestran una estrategia de adaptación ante las circunstancias.
En perspectiva, la tendencia apunta a que las mejoras en las listas de espera requerirán una mayor inversión en recursos humanos y una gestión más eficiente. La salida del conflicto y una mayor estabilidad en el sistema serán clave para cumplir los objetivos a medio plazo.