Cortes de tráfico en la A-67 por un simulacro de emergencia en el túnel de Pedredo esta noche
Cortes en la A-67 desde las 23.00 por un simulacro en el túnel de Pedredo que evaluará la coordinación de las emergencias en Cantabria.
Un simulacro de emergencia en el túnel de Pedredo, en la A-67, obligará a cortar el tráfico desde las 23.00 horas de este jueves, con desvíos alternativos. El ejercicio comenzará hacia las 00.45 del viernes 30 de octubre y la circulación no se restablecerá por completo hasta alrededor de las 4.00 horas, según ha informado el Gobierno de Cantabria.
La maniobra forma parte de los dispositivos periódicos de preparación de los servicios de emergencia en infraestructuras viarias de alta complejidad. Los túneles plantean desafíos específicos: espacios cerrados, ventilación limitada y dificultad de acceso para los equipos de rescate. Por ello, la coordinación previa resulta determinante cuando se produce un incidente real.
En el operativo participarán Protección Civil del Gobierno de Cantabria, con tres técnicos, uno de ellos al frente del Puesto de Mando Avanzado; el grupo logístico de Cruz Roja; el servicio de drones regional; el 061 del Servicio Cántabro de Salud; y el Servicio de Emergencias de Cantabria, a través del Centro 112 y los parques de bomberos de Los Corrales de Buelna y Reinosa. También intervendrán la Guardia Civil de Tráfico y la empresa explotadora de la infraestructura, incluido su Centro de Conservación y Explotación.
Uno de los rasgos más relevantes del ejercicio es que los participantes no conocerán de antemano el escenario del accidente. La emergencia se activará con una primera llamada al 112, de modo que la respuesta se evalúe en condiciones lo más cercanas posible a una situación real.
El simulacro lo organizan conjuntamente el Gobierno autonómico y la Demarcación de Carreteras del Estado, lo que pone de relieve la colaboración entre administraciones en la gestión de una vía de titularidad estatal. Según el consejero de Presidencia, Juan Sáez Bereciartu, este tipo de prácticas refuerzan la preparación y la coordinación de los servicios públicos de emergencia.
Más allá del ejercicio concreto, el caso de Pedredo ilustra una línea de trabajo que gana peso en la gestión de infraestructuras: comprobar no solo los protocolos sobre el papel, sino también el funcionamiento real de los sistemas de seguridad y la capacidad de los distintos organismos para actuar de forma conjunta. Las conclusiones que se extraigan servirán para ajustar procedimientos antes de que sean necesarios en una emergencia verdadera.