Un centenar de personas reclama en Santander una mayor profesionalización del sector de cuidados
Un centenar de personas en Santander reclama profesionalización y mejores condiciones en el sector de cuidados, afectando a 6.500 trabajadores en Cantabria.
Un centenar de trabajadores y representantes sindicales se concentraron este miércoles en Santander para exigir mejoras en las condiciones laborales del sector de los cuidados, que afecta a aproximadamente 6.500 empleados en Cantabria. La movilización se enmarca en el contexto de una negociación estancada del convenio estatal, que lleva sin actualizarse desde 2025.
La falta de avances en las negociaciones refleja las dificultades del sector para obtener reconocimiento y condiciones dignas. La propuesta patronal de un incremento salarial del 3% y un convenio de dos años ha sido rechazada por considerarse insuficiente. La reivindicación principal es la profesionalización del sector, con mejoras salariales, de organización del trabajo y reconocimiento social.
Este sector, mayoritariamente femenino, enfrenta salarios por debajo del Salario Mínimo Interprofesional, además de condiciones laborales precarias, como jornadas partidas y cobros por kilometraje muy bajos. La dispersión de los servicios y la dificultad para captar nuevos profesionales agravan la situación, generando una alta rotación y dificultades en la prestación del servicio público.
Las implicaciones de estas reivindicaciones van más allá de las condiciones laborales, afectando a la calidad del cuidado y a la sostenibilidad del sistema de dependencia en Cantabria. La falta de recursos y reconocimiento impide que profesionales se comprometan a largo plazo, lo que puede repercutir en la atención a las personas dependientes.
Desde la perspectiva política, la problemática evidencia la necesidad de mayor inversión y regulación en un sector que ha sido históricamente subvalorado. La reciente asignación presupuestaria estatal, con un incremento de unos 55 millones de euros para Cantabria, aún no ha logrado traducirse en mejoras sustanciales para los trabajadores, evidenciando una brecha entre las promesas y la realidad.
En un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la demanda de servicios de dependencia, la profesionalización del sector será clave para garantizar un sistema sostenible y de calidad en el futuro. La atención a estas demandas podría marcar un cambio en las políticas sociales y laborales en Cantabria en los próximos años.