Detenida una cuidadora por hurtar joyas y muñecas a una octogenaria en Selaya
La Guardia Civil investiga a una cuidadora de 40 años por hurtar una cadena de oro y dos muñecas a una octogenaria en Selaya.
La Guardia Civil ha instruido diligencias en calidad de investigada a una mujer de 40 años, vecina de Piélagos, como presunta autora del hurto de una cadena de oro con medalla y dos muñecas de edición limitada a una mujer de 80 años en Selaya. Los efectos, según la denuncia, tienen un siglo de antigüedad en el caso de la cadena.
Los hechos llegaron a conocimiento de la Benemérita el 13 de octubre, tras la denuncia presentada por la víctima. La mujer mayor requiere cuidados diarios en su domicilio y una cuidadora que prestaba este servicio de forma temporal es la principal sospechosa. La investigación corrió a cargo de la Guardia Civil del municipio.
Los agentes identificaron a la presunta autora y constataron que, aprovechando el acceso libre a las estancias de la vivienda y la confianza depositada en ella, habría sustraído los objetos. La mujer fue localizada la semana pasada y se le tomó declaración en la condición de investigada, sin que hasta el momento se haya dictado ninguna medida cautelar que conste públicamente.
El caso pone de relieve una realidad que preocupa a las familias y a las instituciones: la vulnerabilidad de las personas mayores dependientes frente a quienes acceden a sus hogares para prestarles cuidados. La confianza que requiere este trabajo convierte en especialmente grave cualquier abuso, y de ahí que la denuncia de este tipo de delitos suela ser menos frecuente de lo deseable.
Ante situaciones como esta, la Guardia Civil recomienda no dejar a la vista joyas, cantidades importantes de dinero en efectivo, libretas de ahorro ni documentos notariales, y guardarlos en lugares de difícil acceso. Más allá de la medida preventiva, el caso plantea una cuestión de fondo sobre el control y la supervisión de los servicios de cuidado a domicilio, un ámbito en expansión a medida que envejece la población de la región.
El procedimiento seguirá su curso en los juzgados, donde deberá determinarse la responsabilidad penal de la investigada y la recuperación, en su caso, de los objetos sustraídos.