El Gobierno inicia expropiaciones para el soterramiento del ferrocarril en Torrelavega
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha comenzado los procedimientos expropiatorios en Torrelavega para el proyecto de soterramiento del ferrocarril. La superficie afectada en pleno dominio alcanza los 37.802 metros cuadrados, mayoritariamente en suelo urbano, y se destina a la construcción de un tramo de 2,1 kilómetros que incluye una nueva estación subterránea.
Este avance forma parte de un convenio firmado en junio entre Adif, la Administración regional y el Ayuntamiento de Torrelavega, con una inversión total de aproximadamente 128,6 millones de euros. La obra contempla la construcción de un falso túnel, la sustitución de la estación actual y un aparcamiento subterráneo de 4.200 metros cuadrados con más de 120 plazas.
Las expropiaciones suponen una implicación significativa para los propietarios afectados, quienes serán convocados a levantamientos de actas en noviembre. La ejecución de las obras se realiza en un contexto de planificación que busca mantener el servicio ferroviario durante la construcción, mediante un desvío provisional de la línea.
Este proyecto responde a una estrategia de modernización del transporte en Cantabria, que busca mejorar la integración urbana y reducir el impacto del ferrocarril en la ciudad. La iniciativa también tiene implicaciones políticas, dado que requiere coordinación entre diferentes administraciones y fondos públicos, en un momento de creciente interés por la movilidad sostenible.
Desde un punto de vista político, el proyecto refleja el compromiso del Gobierno central y regional con infraestructuras que potencien el desarrollo urbano y la conectividad. La continuidad de las obras dependerá de la gestión de los recursos y la aceptación social, en un contexto de debates sobre inversión pública y planificación urbana futura.
De cara al futuro, la finalización del soterramiento en Torrelavega se enmarca en una estrategia a largo plazo para modernizar la red ferroviaria, reducir la congestión y potenciar la movilidad sostenible en Cantabria. La puesta en marcha de estas obras será clave para el impulso del desarrollo urbano y la mejora de la calidad de vida en la comarca.