Las obras del tercer carril de la A-67 siguen paralizadas sin fecha de reanudación
Las obras del tercer carril de la A-67 entre Santander y Polanco están paralizadas desde julio. Podemos exige un calendario y responsabilidades.
Las obras del tercer carril de la Autovía de la Meseta A-67, entre Santander y Polanco, permanecen paralizadas desde el pasado verano. Así lo denuncia Podemos Cantabria, que habla de un estado de abandono y exige un calendario público para retomar los trabajos. La obra, adjudicada por 172 millones de euros e iniciada en abril de 2024, contempla un tercer carril en un tramo de 13 kilómetros.
Qué hay detrás de la paralización: en julio, la unión temporal de empresas adjudicataria, San José-Aceinsa, retiró la maquinaria del tramo y, el 16 de junio, había solicitado la suspensión temporal total de las obras. La empresa alegó que los trabajos dependían de la redacción de un modificado del proyecto. El Ministerio de Transportes negó inicialmente una paralización y señaló que negociaba ese modificado.
En agosto, el Gobierno central reconoció que negociaba con la adjudicataria la revisión de precios reclamada y confió en que la obra recuperara su ritmo cuanto antes. También recordó a la empresa que existe un contrato que cumplir. Sin embargo, no se ha concretado ninguna fecha de reanudación.
El trasfondo político es relevante. Podemos sitúa la responsabilidad principal en el Ministerio de Transportes, por permitir que una infraestructura de esta magnitud quede detenida sin calendario. Pero también cuestiona al Gobierno regional del PP, al que acusa de haber reclamado explicaciones al Ejecutivo central solo el 27 de julio, más de cinco semanas después de la petición de suspensión, y de centrarse desde entonces en el reproche político sin proponer medidas concretas. El partido recuerda que, aunque la carretera es de titularidad estatal, la Comunidad es competente en emergencias.
Las implicaciones afectan directamente a la seguridad vial. Según Podemos, la obra inacabada deja estrechamientos sin resolver y un firme deteriorado, factores que relaciona con accidentes frecuentes en esos tramos y con dificultades para el paso de ambulancias y camiones de bomberos. Estas afirmaciones son denuncias del partido y deberían contrastarse con los datos oficiales de siniestralidad.
Entre las propuestas, el partido plantea optimizar el proyecto y valorar no ejecutar trabajos en Bezana, donde ya existen tres carriles. También pide reasfaltar y señalizar de forma inmediata los tramos afectados, establecer un protocolo con los servicios de emergencia, transparencia sobre posibles penalizaciones a la empresa y publicar los datos de accidentes desde el inicio de las obras.
La cuestión de fondo va más allá de este tramo. Una infraestructura estratégica para la movilidad cántabra queda en suspenso mientras Estado, empresa y Comunidad cruzan responsabilidades. La resolución del modificado y la reanudación de los trabajos marcarán si la A-67 completa en plazo una ampliación largamente demandada.