Cantabria proyecta tres residencias de mayores para 2028 para ampliar plazas
El Gobierno de Cantabria tiene en marcha la planificación de tres nuevos centros residenciales para personas mayores, previstos para estar operativos en 2028. Estos proyectos incluyen dos residencias en Santander y una en Guarnizo, junto a la futura infraestructura en el complejo de Parayas, en Camargo. La iniciativa responde a una creciente demanda de plazas asistenciales en la región, especialmente en la zona del arco de la Bahía.
La estrategia regional busca mejorar la oferta de recursos sociosanitarios, complementando los servicios existentes como la teleasistencia y atendiendo a la tendencia de mantener a las personas en su domicilio el mayor tiempo posible. La nueva infraestructura en Parayas también incluirá unidades específicas para atención a daños cerebrales adquiridos y recuperación sociosanitaria, en línea con los cambios en las necesidades poblacionales.
Estas acciones forman parte de un esfuerzo mayor por consolidar una coordinación efectiva entre los servicios sanitarios y sociales. La Consejería de Inclusión Social destaca que la planificación responde a la falta de una estrategia nacional de coordinación sociosanitaria, que históricamente ha separado ambos ámbitos. La integración de recursos busca ofrecer soluciones más completas y eficientes a la población mayor.
Desde el ámbito político, el Ejecutivo regional ha enfatizado que estos proyectos son clave para afrontar el envejecimiento poblacional y sus desafíos. El consejero de Salud ha señalado que, aunque la posición actual de Cantabria es favorable, se prevé la necesidad de ampliar recursos en el futuro para atender nuevas demandas. La coordinación institucional se presenta como un elemento central para mejorar la calidad de los servicios.
De cara a los próximos años, la comunidad continúa trabajando en una estrategia integral de atención sociosanitaria que asegure la continuidad y la calidad de los recursos. La planificación a largo plazo busca responder a los cambios demográficos y normativos, como la Ley de Dependencia, y garantizar un sistema más cohesionado y eficiente en la atención a la población mayor.